"Esto te va a levantar el ánimo", le dijo el dueño de casa al vendedor ambulante, echándole al vaso de vino un polvo blanco que, en esos momentos, también aspiró. Ebrio, el invitado quiso retirarse, pero entonces le impidieron el paso, le dijeron que se quedara a dormir y de un empujón lo tumbaron sobre un colchón en el piso, donde instantes después perdió el conocimiento. Cuando despertó, sintió que lo tomaban del cuello, desde atrás, y al girar para ver, el otro sujeto le dijo que se relajara, que sólo le hacía masajes. Pero enseguida cayó en la cuenta de que lo estaban violando y zafó en el acto, según consta en la acusación fiscal. Cuchillo en mano, el dueño de casa lo amenazó para que no lo denunciara, pero el vendedor ambulante huyó de la vivienda llevándose el celular de su supuesto victimario y partió directo a la comisaría 24 de Rawson. Allí, ebrio, drogado y entre lágrimas, contó con detalles lo que recordaba de aquella perturbadora y violenta experiencia en la casa de Roberto Carlos "Bocha" Flores (así se llama ese sospechoso, tiene 50 años). Y aunque le costó decidirse, finalmente accedió a que un médico lo revisara y constatara las lesiones que le había dejado el ultraje sexual.

Cuando cayó, el sospechoso sólo admitió haber compartido una cena con la víctima

Todo pasó en la madrugada del 6 de agosto de 2018 en la casa de Flores en Rawson. La noche previa, la víctima se acercó a la casa del acusado porque lo conocía de haberle vendido medias, y éste lo invitó a cenar unos fideos en compañía de un inquilino, que luego de la cena y algunas copas, se fue de la casa.

El fiscal Daniel Galvani seguramente mantendrá la acusación contra Flores.

Cuando Flores fue capturado y tuvo que defenderse, admitió el encuentro en su casa con su inquilino y con ese hombre al que conocía de la calle porque le había efectuado algunas compras. También dijo que llegó ebrio y que luego de cenar se fue, igual que su inquilino, pues ambos mencionaron que al otro día tenían que trabajar.

El defensor Faustino Gélvez intentará lograr que su cliente sea desligado del caso.

El próximo lunes, el juez Benedicto Correa (Sala II, Cámara Penal) comenzará el juicio en el que se ventilarán las pruebas del caso, que serán evaluadas también por el fiscal Daniel Galvani y el defensor de Flores, Faustino Gélvez. La violación tiene penas de entre 6 y 15 años.