"Esto te va a levantar el ánimo", le dijo el dueño de casa al vendedor ambulante, echándole al vaso de vino un polvo blanco que, en esos momentos, también aspiró. Ebrio, el invitado quiso retirarse, pero entonces le impidieron el paso, le dijeron que se quedara a dormir y de un empujón lo tumbaron sobre un colchón en el piso, donde instantes después perdió el conocimiento. Cuando despertó, sintió que lo tomaban del cuello, desde atrás, y al girar para ver, el otro sujeto le dijo que se relajara, que sólo le hacía masajes. Pero enseguida cayó en la cuenta de que lo estaban violando y zafó en el acto, según consta en la acusación fiscal. Cuchillo en mano, el dueño de casa lo amenazó para que no lo denunciara, pero el vendedor ambulante huyó de la vivienda llevándose el celular de su supuesto victimario y partió directo a la comisaría 24 de Rawson. Allí, ebrio, drogado y entre lágrimas, contó con detalles lo que recordaba de aquella perturbadora y violenta experiencia en la casa de Roberto Carlos "Bocha" Flores (así se llama ese sospechoso, tiene 50 años). Y aunque le costó decidirse, finalmente accedió a que un médico lo revisara y constatara las lesiones que le había dejado el ultraje sexual.

