Fue la revelación de una chica que hoy tiene 18 años lo que dejó complicado a un obrero de 54 años, pariente suyo. Lo señaló por haberla manoseado cuando era niña y cuando su familia lo escuchó, otras dos niñas se animaron a hablar. Una jovencita de 16 años estalló en lágrimas y contó que también le había hecho lo mismo cuando tenía entre 8 y 9 años, cuando la llevaba en su auto. Y el recuerdo traumático de haber sufrido una experiencia similar (entre los 7 u 8 años) también salió de la boca de una tía de esa niña, otra menor de 17 años que sufre un retraso mental y a la que su madre prefirió no interrogar demasiado para protegerla porque había quedado sumida en un estado de alteración que la asustó.