Hace poco más de un mes, un robo, dañino, porque los delincuentes se llevaron un televisor, una garrafa y varias prendas de vestir de la familia, entre otras cosas. Dos semanas atrás, fue el ataque de un principio de neumonía a los dos hijos del matrimonio, un varón de 6 y una nena de 1 año, que obligó a dejar el humilde rancho de cañas con barro que hace 4 años habitan en el asentamiento Provivienda en Rawson (Putaendo y Balmaceda) para darles mayor protección en la casa de los abuelos del jefe de hogar. Y ayer a las 4.30 un incendio por un aparente cortocircuito que arrasó con una cama, platos, ollas, parte de una mesa y toda la ropa de los chicos que había en un ropero, además de destruir el rancho.

