"Mi hijo no es un asesino: le pasó algo en la cabeza, algo pasó en esa casa, algo le hicieron, no sé qué le pasó para hacer algo así, yo pido mil disculpas, pido disculpas a toda esa gente", dice mientras llora Mabel, la madre de Diego Loscalzo, femicida de Romina Maguna y autor de los cinco femicidios vinculados que conmovieron a Hurlingham ayer a la noche. Lo dice de espaldas a las cámaras, ante los canales de noticias, y aunque cuenta que hace más de dos años que no ve al mayor de sus cuatro hijos, sostiene: "Es un hombre bueno, no sé qué le pasó".

 

En una entrevista con el canal de noticias C5N, la madre contó que se enteró del múltiple homicidio del que acusan a su hijo cuando personal policial llegó a su casa de Villa Lugano: "No hablábamos con él, vino la brigada y los hice pasar, revolvieron todo, yo no entendía nada porque no sabía nada".

 

Matías Loscalzo, hermano de Diego, dijo: "Hace dos años que no tengo contacto con él, no tenía ni su número, hizo su vida; pero siento vergüenza ajena y dolor por lo que hizo mi hermano, porque sigue siendo mi hermano".

 

Consultada sobre por qué había pasado más de dos años sin ver a su hijo, Mabel sostuvo: "Simplemente no me gustaba esta chica, no quiero hablar nada más". Según contó, ni ella ni su marido ni los dos hijos con los que ambos viven sabían que Diego tenía una moto, aunque circuló la versión de que el homicida habría dejado ese vehículo en las cercanías de la casa familiar. "No puedo creer esto que pasó, nosotros no somos así, pido mil disculpas", insistió la madre.