Un viajante cordobés, que se gana la vida vendiendo lentes recetados y de sol en la región cuyana, se llevó una desagradable sorpresa en su última visita a San Juan. El hombre dejó estacionado su auto VW Vento en pleno microcentro capitalino y a pesar de ser una zona con mucha presencia policial, alguien se las ingenió para sacarle la llave y robarse el rodado con toda la documentación, indicó ayer Jorge Rainz, el damnificado.

Rainz contó vía telefónica a este diario que hace 20 años que viaja por trabajo al menos una vez al mes a provincias como La Rioja, San Juan y Mendoza. El viajante llegó a San Juan el martes en la noche proveniente de La Rioja y se hospedó en un hotel. “Hace años que viajo y en San Juan jamás me había pasado algo. Nunca me robaron nada”, comentó el hombre.

Según Rainz, el último miércoles a las 17.20 estacionó su auto (patente JZT-059) en un box del Eco en calle Rivadavia 19 Oeste, a metros de calle Mendoza. El hombre agregó que salió a ver un cliente, al rato regresó, abrió el baúl y sacó unos folletos para mostrárselos a otro cliente. ‘Me metí la llave al bolsillo y para mí alguien me la sacó. No creo que se me haya caído. Para mí alguien me siguió, me sacó la llave y luego se llevó mi auto”, expresó.

Más allá de su versión, en la Policía tenían dudas: por el horario y zona donde ocurrió el hecho, porque no llamó al 911 y porque el hombre tardó una hora y media en denunciar el robo en la Seccional 1ra. Y además, cuando llegó a esa dependencia se mostró muy tranquilo, indicó un jefe policial.

‘Cuando vi que mi auto no estaba, le pregunté al chico del Eco y me dijo que no vio nada raro. Me dijo que tampoco se lo había llevado la grúa, pero igual me fui por la playa de remoción y ahí no estaba. En la Policía medio que dudaron de mí, pero les dije que revisen las cámaras de seguridad de la zona para que se saquen las dudas”, dijo Rainz.

 

Dos antecedentes


Los robos de autos en Capital no son nada nuevo. De hecho, en diciembre trascendieron dos ataques similares que ocurrieron en una semana en la zona del Teatro Sarmiento. El primero ocurrió el 2 de ese mes y tuvo como víctima al mozo Walter Soto. Ese día, Soto fue con su familia a ver el acto de fin de año de la escuela de baile de su hija de 16 años. Dejó su Fiat Duna en el costado Oeste de Alem, antes de 25 de Mayo y salió 2 veces a mirarlo.

A la tercera salida, su coche ya no estaba. Siete 7 días después, al empleado David Pereya le robaron su VW Gol, en San Luis, al Este de Alem. El damnificado había concurrido al teatro a ver una función de ballet de su hija y cuando fue a su auto a buscar algo para beber, se topó con que no estaba. En un principio pensó que la grúa se lo había llevado, pero luego de revisar la zona se dio cuenta de que lo habían robado.