La justicia investiga el rol de Carina Di Marco, mamá de la nena mendocina violada y estrangulada en San Luis, ya que en un primer momento salió a defender a su pareja Lucas Matías Gómez y con el correr de las horas lo calificó de “monstruo”.

 

La necropsia del cuerpo de Florencia Di Marco (12) arrojó resultados aterradores: la nena fue violada, pero no solo antes de su asesinato. Venía siendo abusada desde hacía tiempo, según se desprende de lesiones previas anales y vaginales. 

 

La justicia entonces investiga qué hizo la madre ante los presuntos padecimientos a los que fue sometida Florencia antes de su asesinato. "Ahora estoy segura que fue él. No me importa que mis hijos se queden sin padre, quiero que se hunda, que siga preso y que pague todo el daño que le hizo a mi pequeña. Tenía entre mis hijos a una bestia, él no era una persona", dijo a la prensa cuando saltó que él era el sospechoso. Pero antes lo había defendido.

 

"Varias veces fue violento. No se sabía controlar con la fuerza. Me golpeaba y una vez me quiso ahorcar. Yo a veces lloraba tanto, que no lo podía creer. Siempre me rompía las cosas que compraba. Cuando le agarraba la furia siempre rompía cosas, no podía tener nada nuevo en la casa".

 

"Sabía manipularme y me decía que se iba a cortar las venas. Yo le decía que se fijara en los hijos, que teníamos que salir adelante los dos".

 

Di Marco contó que Gómez la golpeó en Año Nuevo, cuando ella estaba embarazada. "Quería ir a saludar a sus amistades, entonces le pedí acompañarlo y no quiso. Le dije que tenía otra y que por eso no me llevaba, y se puso violento. Se enojó, empezó a romper el televisor, una mesa de vidrio y me zamarreó. Se fue y volvió al otro día. Le había dejado toda su ropa lista para que se fuera, pero él me lloró y me pidió que no lo dejara en la calle. Le di otra oportunidad", agregó.

 

Fuente: Los Andes