Una tragedia vial ocurrida en Alta Gracia, Córdoba, dejó a cuatro integrantes de una misma familia muertos después de un violento choque frontal entre un Volkswagen Gol y una camioneta RAM. El episodio ocurrió el pasado 23 de agosto, cerca de las 20.10, sobre el denominado Camino de los Lecheros, que conecta la ruta provincial C-45 con la autovía 5.
En el auto viajaban Pablo César, de 42 años; Jésica Garrido, de 34; Yanina Garrido, de 39; y Danilo Díaz, de 23. Los cuatro murieron en el lugar como consecuencia de la violencia del impacto. En la camioneta circulaba Carlos Javier Ríos, de 49 años, quien sobrevivió y posteriormente quedó detenido mientras avanzaba la investigación.
La familia atravesaba una situación particular antes del choque. Horas antes, Danilo había sufrido un accidente mientras circulaba en motocicleta en la zona de Bosque Alegre y debió ser trasladado al Hospital Illia de Alta Gracia. Después de recibir atención médica fue dado de alta y sus familiares viajaron desde Bouwer para buscarlo.
Con Danilo nuevamente junto a ellos, emprendieron el regreso en el Volkswagen Gol. Para evitar atravesar el centro de Alta Gracia tomaron el Camino de los Lecheros. Fue allí donde, por circunstancias que comenzaron a ser reconstruidas mediante pericias, el auto chocó frontalmente contra la RAM conducida por Ríos.
El impacto fue devastador. Los cuatro ocupantes del Gol murieron y bomberos, policías, personal sanitario y Defensa Civil debieron desplegar un importante operativo en el lugar. El conductor de la camioneta resultó herido y fue trasladado para recibir asistencia.
La pericia que agravó todo: tenía 1,57 de alcohol en sangre
Con la investigación en marcha apareció ahora un dato determinante: los estudios establecieron que Ríos conducía con 1,57 gramos de alcohol por litro de sangre al momento del choque. En Córdoba rige tolerancia cero para quienes manejan en rutas provinciales.
La cifra incorporada al expediente agravó considerablemente su situación judicial. La Fiscalía también analiza a qué velocidad circulaba la camioneta y cómo se produjo la colisión, mientras una de las hipótesis sostiene que la RAM habría invadido el carril contrario en un sector demarcado con doble línea amarilla.
A partir de las nuevas pruebas, el fiscal de Instrucción del Primer Turno de Alta Gracia, Diego Fernández, resolvió modificar la acusación contra el conductor. Inicialmente había sido imputado por homicidio culposo calificado, pero la calificación cambió a homicidio simple con dolo eventual por las cuatro muertes.
La figura del dolo eventual implica, en términos generales, que la acusación considera que una persona pudo representarse la posibilidad de provocar un resultado fatal con su conducta y, pese a ello, continuó actuando. Será ahora la Justicia la encargada de determinar si esa figura queda finalmente acreditada durante el proceso.
Ríos se abstuvo de declarar y permanece detenido, aunque cumple prisión domiciliaria con tobillera electrónica debido a las lesiones que sufrió en el choque y a la evaluación realizada por médicos forenses.
La causa continúa abierta y las pericias serán fundamentales para establecer cómo ocurrió exactamente el impacto. La alcoholemia de 1,57 g/l, sin embargo, se convirtió en una de las pruebas centrales de una investigación que intenta determinar responsabilidades por una tragedia que terminó con cuatro integrantes de una familia muertos.