Lo que iba a ser el inicio de un juicio oral terminó con un acuerdo entre la Fiscalía y la Defensa. Francisco Elizondo Rueda admitió su responsabilidad en el ataque con un cuchillo a un joven de 17 años ocurrido en octubre de 2025 en Villa Seminario, Rivadavia, y fue condenado mediante un juicio abreviado.
Inicialmente, el hombre estaba acusado de tentativa de homicidio, un delito que contempla penas mucho más severas. Sin embargo, tras el acuerdo alcanzado entre las partes, la calificación legal cambió a lesiones graves, por lo que recibió una condena de un año de prisión efectiva.
Como Elizondo ya tenía una condena previa de dos años y un mes, la jueza Mónica Lucero unificó ambas penas y fijó una pena única de tres años y un mes de prisión efectiva.
Pese a tratarse de una condena de cumplimiento efectivo, la magistrada resolvió que la cumpla bajo la modalidad de prisión domiciliaria, es decir, permanecerá privado de su libertad, pero en su vivienda y bajo control judicial.
Por qué no irá a un penal
Al momento de decidir cómo debía cumplirse la condena, la jueza analizó la situación personal y familiar del condenado.
Durante la audiencia la defensora oficial Sandra Leveque reveló que Elizondo Rueda es quien sostiene económicamente a su familia, ya que trabaja desde su domicilio en un taller de costura. Además, informó que está a cargo del cuidado de sus dos hijas menores de edad, de uno y siete años, y de su pareja, quien atraviesa problemas de salud, circunstancias que fueron consideradas por el tribunal unipersonal al momento de resolver.
Con esos elementos, la magistrada entendió que correspondía conceder el beneficio de la prisión domiciliaria, por lo que el condenado deberá cumplir los 3 años y 1 mes de prisión efectiva en su vivienda, sujeto a los controles y condiciones que establece la Justicia.
El ataque que cambió el rumbo de la causa
El episodio ocurrió el 11 de octubre de 2025, en las inmediaciones de Villa Seminario, en Rivadavia. Según la investigación, todo comenzó por una discusión relacionada con una operación comercial vinculada a la entrega de una soldadora.
En medio del enfrentamiento, Elizondo Rueda apuñaló al adolescente a la altura de las costillas. La herida le provocó una laceración en el bazo, una lesión de gravedad que demandó más de 30 días de recuperación.
La investigación logró reconstruir lo ocurrido gracias al relato de dos testigos presenciales, quienes señalaron que Elizondo llevaba el cuchillo con el que hirió al joven. También declararon que otro hombre, identificado como Garay, portaba un hierro durante la pelea, aunque no llegó a golpear a la víctima. El arma blanca utilizada en el ataque fue secuestrada posteriormente por la Policía.
Durante la investigación, Elizondo sostuvo que había actuado en legítima defensa, argumentando que había sido atacado previamente por el adolescente. No obstante, esa versión no prosperó y la causa avanzó hasta llegar al acuerdo abreviado.
La investigación estuvo a cargo de la UFI Genérica, conducida por el fiscal Adrián Riveros. Antes de concretarse el acuerdo, el expediente atravesó varias prórrogas de la investigación que debieron ser resueltas por el juez de Garantías Eugenio Barbera.