Este martes, los pasillos de los tribunales sanjuaninos volvieron a ser escenario del dolor y la incansable lucha de Anabella Recabarren, madre de Talía, la joven víctima de femicidio hace 10 años. El motivo de su presencia fue la audiencia fijada para revisar la condena de Miguel Ángel Morales, quien en 2019 recibió una pena de 16 años de prisión por homicidio doblemente agravado. Sin embargo, la jornada estuvo marcada por la polémica y la sensación de una justicia que le da la espalda a la familia.
Anabella denunció ante DIARIO DE CUYO que la audiencia se organizó "muy de golpe" y que ninguna de las partes involucradas fue notificada debidamente. Ante esta situación, su defensa presentó un escrito, un documento formal ante el juez, solicitando la suspensión del acto procesal por falta de aviso previo. "Salió la muerte perfecta, el plan perfecto salió porque Morales sale y los otros nunca cayeron", expresó con amargura, refiriéndose a otros sospechosos cuya responsabilidad penal ya habría prescripto o caducado.
El proceso atraviesa una etapa técnica compleja debido a que la Corte Suprema de Justicia de la Nación ordenó garantizar el "doble conforme".. Este es un principio jurídico que asegura que toda persona condenada a una pena más grave tras una apelación tiene derecho a que un nuevo tribunal revise íntegramente ese fallo. Originalmente, Morales había sido condenado a 10 años, pero la Sala II de la Corte local elevó la pena a 16 años; ahora, un nuevo tribunal debe decidir si mantiene ese agravamiento o retrotrae la sentencia.
Una de las mayores críticas de la familia radica en la figura de "parte querellante". Aunque la Corte de Justicia de San Juan reconoció a Anabella como víctima bajo la Ley de Víctimas, le denegó la facultad de ser querellante por no haberse constituido como tal en "tiempo y forma". En términos judiciales, ser querellante le permitiría ofrecer pruebas, controlar el expediente y ser escuchada antes de decisiones clave; al ser solo reconocida como "víctima", sus derechos se limitan a ser informada, quedando técnicamente excluida de la participación activa en audiencias como la de este martes.
"Nos quitaron tu presencia, pero jamás tu recuerdo", reza una frase con una foto de Talía, en la remera que se pusieron hoy las mujeres que acompañaron a Anabella.
Si el tribunal decide reducir la pena a los 10 años originales, Morales, quien ya lleva poco más de nueve años detenido, podría recuperar su libertad en un plazo muy breve. "Lo único que quiero es que cumpla los 16 años y ya está", sentenció Anabella, quien reiteró que su único motor es que su hija descanse en paz y que dejen de ocurrir femicidios. La decisión ahora queda en manos de los ministros Guillermo De Sanctis, Marcelo Lima y el camarista Eduardo Raed.