Este miércoles, la Justicia de San Juan dictó una nueva sentencia contra Ricardo José Díaz, un joven estudiante de Caucete que ya contaba con antecedentes por delitos sexuales en entornos digitales. En esta oportunidad, Díaz admitió su culpabilidad en un juicio abreviado por la tenencia y distribución de material de abuso sexual infantil.
La investigación se originó a partir de reportes emitidos por organizaciones de Estados Unidos (NCMEC), que detectaron la circulación de dicho material. Tras un allanamiento realizado en febrero de 2026 en su domicilio, se secuestraron dispositivos electrónicos que, al ser analizados por la UFI Delitos Informáticos, confirmaron que el acusado había compartido tres videos de menores varones (de entre 13 y 18 años) a través de la plataforma WhatsApp.
Condena y unificación de penas para Ricardo José Díaz
El dato clave que agrava la situación procesal de Díaz es su antecedente inmediato. En 2022, el joven había sido condenado a 3 años de prisión condicional por el delito de grooming. Debido a que este nuevo delito se cometió antes de que transcurrieran los cuatro años necesarios para que la pena anterior se diera por cumplida, la condicionalidad fue revocada.
pablo martin y federico pereyra 11-03-26
Fiscal Pablo Martín y ayudante fiscal Federico Pereyra, UFI Delitos Informáticos y Estafas.
Este miércoles, el juez de Garantías, Sergio López Martí, homologó el acuerdo entre la fiscalía —representada por el el fiscal Pablo Martín y el ayudante fiscal Federico Pereyra— y la defensa, sentenciando a Díaz a tres años y un mes de prisión efectiva por este nuevo hecho. Al aplicar la unificación aritmética establecida en el artículo 58 del Código Penal, la pena única final se fijó en seis años y un mes de prisión de cumplimiento efectivo.
Detalles de la investigación
Durante el proceso, el fiscal Pablo Martín aclaró que el material distribuido no era de producción propia del imputado, sino videos que ya circulaban en la red y que poseen un "hash" o ADN digital identificado por los sistemas de vigilancia internacional. Por este motivo, la imputación se centró en la distribución y tenencia, y no en la producción o comercialización.
Tras la resolución judicial, Díaz fue trasladado directamente al servicio penitenciario para comenzar a cumplir su condena. En cuanto a la evidencia, la justicia ordenó el decomiso de su teléfono celular personal, mientras que el resto de los dispositivos electrónicos secuestrados serán devueltos a su familia.