A tres años del brutal crimen de Rosalba Albarracín, la jubilada de 71 años hallada asesinada en su casa de Rawson, la investigación, que redujo drásticamente el número de sospechosos, dio un giro clave y la causa que estaba archivada se reactivó.
A tres años del crimen en Rawson, la investigación se redujo a un círculo cercano de cuatro personas.
A tres años del brutal crimen de Rosalba Albarracín, la jubilada de 71 años hallada asesinada en su casa de Rawson, la investigación, que redujo drásticamente el número de sospechosos, dio un giro clave y la causa que estaba archivada se reactivó.
En un principio, los investigadores analizaron a unas 35 personas, pero todos los cotejos de ADN realizados en esa etapa arrojaron resultados negativos. Con el paso del tiempo y nuevas pruebas, la pesquisa logró enfocarse ahora en un grupo mucho más reducido: cuatro personas que permanecen bajo la lupa judicial.
Se trata de una sobrina de la víctima, su marido, su cuñado y un vecino con antecedentes policiales. Si bien ninguno quedó directamente vinculado por ADN en los primeros estudios, los investigadores detectaron un elemento que despertó sospechas: todos se negaron inicialmente a aportar muestras de sangre de manera voluntaria, lo que obligó a la Justicia a ordenar la extracción compulsiva.
El avance determinante llegó gracias a un estudio realizado en el Laboratorio Forense de Córdoba, donde se analizó una muestra de ADN masculino encontrada bajo las uñas de la víctima. Este tipo de evidencia, conocida como muestra subungual, permitió obtener un perfil genético que no había sido identificado previamente.
Ese resultado positivo fue el que permitió reabrir una causa que en su momento había quedado archivada por falta de pruebas concluyentes.
A partir de allí, la investigación tomó un nuevo rumbo. Como no se encontró una coincidencia directa en los registros de San Juan (no cuenta con una base de datos), los peritos recurrieron a bases de datos de otras provincias. Fue en la misma provincia de Córdoba detectaron tres perfiles con coincidencia parcial.
Los especialistas explicaron que esta coincidencia parcial indica que el autor del crimen comparte el mismo linaje paterno con esas personas identificadas. Es decir, podría tratarse de un familiar directo o un descendiente dentro de ese mismo grupo genético.
El próximo paso será la reconstrucción de un árbol genealógico detallado, con el objetivo de determinar qué integrantes de esas familias pudieron haber estado en San Juan al momento del crimen y, eventualmente, vincularlos con el asesinato.
Mientras tanto, la causa sigue abierta y en plena evolución. A pesar de que el círculo de sospechosos se redujo considerablemente, los investigadores sostienen que la clave estará en profundizar el análisis genético y cruzar datos familiares para finalmente identificar al responsable del crimen que conmocionó a Rawson.
A raíz de todos estos avances, esta semana hubo una nueva audiencia del caso. En la misma el fiscal Roberto Ginsberg y la ayudante fiscal Victoria Martín solicitaron una prórroga de 180 días de la investigación previa y que el juez Federico Rodríguez mande un exhorto para que Laboratorio de Córdoba haga un nuevo cotejo con estos tres perfiles encontrados parcialmente y se devele la identidad del que tenga mayor coincidencia genética.
Los perfiles genéticos están identificados con números, en caso de encontrarse un resultado positivo y develarse la identidad de la persona, a partir de ahí se hará la construcción del árbol genealógico.
Un dato no menor fue cuando el juez le preguntó a la sobrina de la víctima, su marido y su cuñado, si tenían parientes en Córdoba. La mujer solamente respondió que tenía una tía que iba a visitar a su mamá de vez en cuando. Los otros hombres señalaron que no tenían parientes en esa provincia. El otro sospechoso no asistió a la audiencia directamente, pero estaba en su lugar para cuidar sus intereses el ayudante de defensoría Juan García Pacheco. En representación de los otros sospechosos estuvo la doctora María Filomena Noriega.
Cabe destacar que no se devela la identidad de los cuatros sospechosos a raíz de que todavía no fueron imputados en la causa.