La investigación por el crimen de José Yañez, en Pocito, sumó este martes nuevos elementos que profundizaron las sospechas sobre Jorge Julio Buenanueva y el entorno familiar.
La Justicia endureció la prisión preventiva de Jorge Julio Buenanueva en el marco de la investigación por el crimen del productor José Yañez.
La investigación por el crimen de José Yañez, en Pocito, sumó este martes nuevos elementos que profundizaron las sospechas sobre Jorge Julio Buenanueva y el entorno familiar.
El amigo de la víctima continuará detenido por dos meses más, pero en el Servicio Penitenciario Provincial, mientras avanza la causa.
El homicidio conmocionó a San Juan porque incluso sucedió a escasos 30 metros de un puesto policial, la Unidad Operativa Pocito Este. Su ubicación allí fue posible por una donación dispuesta por la misma víctima, asesinada en abril de este 2026.
Según indicaron fuentes judiciales a DIARIO DE CUYO, el fiscal Francisco Nicolía solicitó la renovación de la medida coercitiva, pero con un endurecimiento a raíz de nuevos indicios que surgen en la investigación y que complican a Buenanueva. El hombre estaba detenido en su casa, pero ahora pasará al Penal de Chimbas, para que no haya un entorpecimiento en la instrucción del asesinato, que podría vincular Buenanueva y a familiares directos.
El abogado defensor del imputado (por ahora por encubrimiento), Omar Néstor Quiroga, había solicitado la libertad condicional o como medida subsidiaria mantener la detención en su domicilio. Pero la jueza Carolina Parra resolvió a favor de lo pedido por la fiscalía Delitos Especiales, cuya investigación está a cargo de Nicolía.
Durante una extensa audiencia judicial, el Ministerio Público Fiscal (MPF) expuso una serie de producción de pruebas que considera clave para sostener la hipótesis de que Buenanueva tuvo algún grado de vinculación con el homicidio, que podría ir más allá del encubrimiento.
Cabe destacar que el hombre quedó vinculado tras asegurar que hacía 15 días no veía al productor pocitano, pero las cámaras de seguridad de un cajero automático situado en Pocito revelaron que la mañana previa al homicidio, Buenanueva y Yañez se encontraron en el lugar y mantuvieron una conversación por varios minutos. La teoría del caso es que un conocido o conocidos mataron al agricultor para robarle dinero.
Las sospechas crecieron luego del análisis de cámaras de seguridad que registraron además la presencia de un hombre con gorra roja hablando con Buenanueva el día del hecho. La fiscalía identificó a esa persona como un sobrino del acusado, cuya identidad se revelará con las iniciales JCB, debido a que no está vinculado al legajo.
A raíz de ello, en las últimas horas realizaron allanamientos en domicilios vinculados a la familia Buenanueva. Allí secuestraron ropa, teléfonos celulares y una camioneta, perteneciente al familiar del principal implicado, para realizar cotejos periciales.
Uno de los puntos más relevantes fue la aparición de huellas de zapatillas halladas dentro de la vivienda del productor. Según trascendió, los rastros encontrados son similares (no idénticos) a dos pares de zapatillas secuestrados en la casa de Buenanueva que pueden pertenecer a él o un sobrino, de iniciales AB, que convive con él.
Las huellas de calzado también son consideradas una prueba central. Los rastros fueron encontrados sobre una campera de la víctima, además de otras marcas detectadas dentro de la vivienda. Extraoficialmente se habla de una huella en el pecho de la víctima, pero esto no fue confirmado por fiscalía.
Además, los investigadores tomaron muestras genéticas tanto al sobrino identificado por las cámaras de seguridad, JCB, como al familiar que vive en la casa del imputado, AB. Las pruebas buscan determinar si existe compatibilidad con rastros encontrados en la escena del crimen.
Según explicaron fuentes del caso, una de las evidencias más delicadas apareció en una linterna hallada sobre una mesa junto al cuerpo de Yañez. Los peritos detectaron un "cromosoma Y" compatible con la línea genética de Jorge Julio Buenanueva y otro sobrino identificado como GB.
Para la fiscalía, ese hallazgo abre la posibilidad de que el autor material del crimen sea un familiar directo del imputado, como un hermano, hijo o sobrino, que no es GB. Por ese motivo continuarán las extracciones de sangre y los análisis de ADN en las próximas semanas.
Otro dato que tienen en cuenta los investigadores es que algunos integrantes de la familia Buenanueva mantenían vínculos comerciales y laborales con la víctima o lazos de amistad. Fuentes judiciales indicaron que uno de los hermanos o sobrinos del acusado habría alquilado espacios o trabajado junto a Yañez.
Por ahora, los sobrinos, JCB y AB, de Buenanueva no fueron formalmente vinculados al expediente, aunque todas las medidas periciales y los nuevos informes podrían resultar determinantes para el avance de una de las causas más complejas y sensibles que actualmente investiga la Justicia sanjuanina.
La investigación por el crimen de Yáñez tuvo un giro importante el miércoles 20 de mayo, luego de que la Justicia resolviera liberar al pastor evangélico Víctor René Alomo y a su cuñado Lucas Pereyra, quienes permanecían detenidos por el homicidio ocurrido a metros de un puesto policial.
Las pericias genéticas y bioquímicas realizadas sobre la ropa secuestrada a los dos imputados dieron resultado negativo respecto a la presencia de rastros biológicos de la víctima. Además, explicó que tampoco hubo coincidencias entre el ADN levantado en la escena del crimen y las muestras tomadas a los acusados. Por eso quedaron en libertad, aunque siguen vinculados en el legajo y aún no se les dictó el sobreseimiento.