A más de tres años del brutal crimen de Rosalba Albarracín, la investigación dio un paso decisivo al apostar por una técnica de genética avanzada que podría permitir identificar al autor del asesinato ocurrido el 14 de marzo de 2023 en Rawson.
La Justicia avanza con un prueba compleja para identificar al autor del crimen. La clave está en un estudio que rastrea familiares biológicos del sospechoso.
A más de tres años del brutal crimen de Rosalba Albarracín, la investigación dio un paso decisivo al apostar por una técnica de genética avanzada que podría permitir identificar al autor del asesinato ocurrido el 14 de marzo de 2023 en Rawson.
La UFI Delitos Especiales solicitó un exhorto a un juez sanjuanino para enviar al Poder Judicial de Córdoba con el objetivo de destrabar una prueba clave. Es que se obtuvo un perfil genético masculino completo obtenido de un isopado subungual —es decir, debajo de las uñas— de la mano derecha de la víctima.
Este rastro biológico, considerado de alto valor probatorio, ya había sido comparado con 35 sospechosos en San Juan, sin obtener coincidencias. Sin embargo, el giro en la causa llegó cuando la evidencia fue analizada en el Centro de Genética Forense de Córdoba, donde se detectaron tres coincidencias parciales en su base de datos.
Esto implica que el asesino podría ser un pariente directo o alguien perteneciente a ese mismo árbol familiar.
Las identidades de esas personas están protegidas bajo un sistema de codificación, por lo que la fiscalía necesita autorización judicial para acceder a esos datos. Por ello, se requirió la intervención del juez Federico Rodríguez, quien deberá habilitar que Córdoba revele quiénes son los individuos vinculados genéticamente.
Una vez que se obtengan las identidades, comenzará una tarea tan minuciosa como determinante: la reconstrucción de un árbol genealógico completo.
Según explicaron fuentes judiciales, “se trata de establecer un parentesco para vincularlo al autor”, en un proceso que demandará un análisis exhaustivo de relaciones familiares, movimientos y antecedentes.
Esta pericia se desarrollará bajo una modalidad de control remoto, mediante audiencias por Zoom, garantizando la participación de todas las partes involucradas.
El asesinato de Rosalba Albarracín conmocionó a la provincia por su extrema violencia, y durante años no logró avances concluyentes. Ahora, la aplicación de esta herramienta científica representa la principal esperanza para esclarecer el caso.
Aunque el proceso es complejo y no ofrece resultados inmediatos, en la Justicia confían en que la genética forense permita finalmente ponerle nombre al responsable de un crimen que aún sigue impune.