Juan Marcelo Verón Mariño, el changarín acusado de intentar asesinar a su propio tío luego de descubrir que mantenía una relación con su pareja, fue condenado este viernes a cuatro años de prisión efectiva.
El joven recibió esa pena por atacar brutalmente a su tío con una llave de tubo metálica en Cochagual.
Juan Marcelo Verón Mariño, el changarín acusado de intentar asesinar a su propio tío luego de descubrir que mantenía una relación con su pareja, fue condenado este viernes a cuatro años de prisión efectiva.
El hombre había sido imputado por el delito de tentativa de homicidio simple y continuará alojado en el Servicio Penitenciario Provincial, donde permanece detenido desde noviembre pasado (seis meses), tras el violento ataque ocurrido en la localidad de Cochagual, departamento Sarmiento.
Este viernes, a través de su defensora oficial Cecilia Mut, el joven aceptó la pena mínima para este delito y llegó a un acuerdo de juicio abreviado con fiscalía CAVIG, cuya causa quedó a cargo de la fiscal Florencia Pons y la ayudante fiscal Tamara Ruíz.
El juez Federico Rodríguez homologó el acuerdo tras comprobar que el imputado aceptaba los términos del mismo. Y ordenó que permanezca con prisión preventiva hasta que el fallo quede firme.
Según la investigación judicial, el hecho ocurrió durante la madrugada del 14 de noviembre en una finca ubicada en calles Avellaneda y Corrientes. Allí convivían el acusado, su pareja y sus dos hijos pequeños, con autorización de la víctima, Wilfredo Verón, quien además era tío del ahora condenado.
Todo comenzó cuando Verón Mariño le preguntó a su pareja si mantenía una relación sentimental con su tío. La mujer confirmó el vínculo y ambos se dirigieron al dormitorio donde descansaba Wilfredo Verón. Allí, el acusado volvió a consultar sobre la relación y el hombre también admitió el romance.
La confesión derivó en una fuerte discusión que terminó de manera violenta. Siempre según la acusación, el imputado tomó una llave de tubo de 40 centímetros que estaba entre las herramientas de la vivienda y golpeó reiteradamente a su tío en la cabeza y distintas partes del cuerpo.
La víctima quedó inconsciente, tendida en medio de un charco de sangre. Posteriormente fue trasladada primero al hospital de Media Agua y luego al Hospital Guillermo Rawson, donde permaneció internada en terapia intensiva con un cuadro de politraumatismo severo.
Los estudios médicos incorporados a la causa confirmaron fracturas en huesos del cráneo, lesiones faciales y daños en mandíbula y órbita ocular.
Entre las pruebas reunidas por la Fiscalía figuran testimonios de familiares y vecinos, informes policiales, estudios médicos y el secuestro de la llave de tubo utilizada en la agresión.
Inicialmente, el caso había sido investigado como lesiones graves, pero luego el Ministerio Público Fiscal agravó la calificación legal a tentativa de homicidio debido a la brutalidad del ataque y el riesgo de muerte que sufrió la víctima.