Una empleada del Honorable Concejo Deliberante de Caraguatay denunció por abuso sexual al intendente de esa localidad, Mario Peyer, a través de una presentación judicial realizada el pasado 25 de febrero ante la Fiscalía de Instrucción de Puerto Rico.
Según pudo saber El Territorio, la víctima presentó, por intermedio de una abogada patrocinante, una denuncia contra el alcalde por supuestos hechos de acoso y abuso que habrían comenzado desde mediados del año pasado. Y que tuvo en septiembre pasado, un ataque sexual por parte del intendente dentro del edificio del consejo.
Ante la fuerte acusación que se expuso contra Peyer, desde el Juzgado de Instrucción Uno de Puerto Rico, a cargo del juez Manuel Balanda Gómez, se dispuso una serie de medidas. Entre ellas una prohibición de acercamiento entre el acusado y la denunciante.
Además, se fijó para este miércoles por la mañana una audiencia de ratificación de denuncia en el juzgado, en donde la empleada municipal tendrá la oportunidad de explayarse en los hechos denunciados. Y en donde se espera poder reconstruir fechas, lugares y otros aspectos que podrían ser claves para la causa.
De esta diligencia podría surgir, en caso de que se encuentren elementos sólidos que lo avalen, un pedido de detención para el alcalde, quien ya fue notificado de la acusación en su contra.
Por otro lado, el último lunes la empleada volvió a radicar una denuncia en contra de Payer. Aunque en esta oportunidad por amenazas, ya que según afirmó en sede judicial, el intendente habría pasado por el frente de su casa y le habría dejado un mensaje intimidante desde su vehículo particular.
A partir de la presentación hecha en Fiscalía, se pudo saber que la mujer de 30 años afirma tener testigos que avalan las fuertes acusaciones que pesan en contra del intendente.
Según fuentes del caso, la víctima acusa que el 8 de julio del año pasado el propio Peyer la convocó a su despacho, ubicado en el edificio municipal, para solicitarle información acerca de la sesión del HCD de la noche anterior. Esto último, debido a que el intendente, al parecer, debía definir la continuidad laboral de la denunciante, luego de un entredicho que la empleada municipal habría mantenido con otra trabajadora del deliberativo.
Durante ese encuentro, según lo que expone la denunciante, el intentende le acarició las manos y le dijo que se quedara tranquila que iban a solucionar la cuestión laboral.
Aunque la situación más grave se produjo el 4 de septiembre pasado, cuando el intendente se acercó al edificio del HCD para entregarle una caja de bombones a la denunciante para agasajarla por el Día de la Secretaria. En dicha oportunidad, el alcalde le habría reclamado a la mujer por qué no lo aceptaba en sus redes sociales.
Aunque minutos después, en medio de una charla que ambos mantenían en una oficina del lugar, el alcalde cerró con puerta y tras un forcejeo con la denunciante, abusó sexualmente de ella.
Tras el hecho, y antes de irse del lugar, la empleada dijo que denunciaría a su agresor. Aunque este último -siempre desde lo que consta en la denuncia- le recomendó a la mujer que no lo hiciera ya que en primera instancia nadie le iba a creer. Y además, porque amenazó con pedir el traslado de su pareja, quien se desempeña como efectivo policial.
Finalmente, a mediados del mes pasado, luego de romper el silencio y contar los hechos que venía padeciendo dentro de su trabajo, la denunciante decidió contarle todo lo ocurrido a la ex presidente del consejo, Norma Gularte, quien fue una de las que animó a la empleada a radicar la denuncia.
Además de narrar lo padecido, la empleada muninipal dijo que desde hace meses padece ataques de ansiedad y de pánico por toda la situación vivida.