San Juan atraviesa su primer día de duelo por el terrible accidente aéreo que terminó con la vida de las personas que viajaban en el helicóptero siniestrado en una zona montañosa de Valle Fértil. Mientras la provincia permanece conmocionada por una tragedia que golpeó de lleno a los organismos de Seguridad y Emergencias, continúa uno de los operativos de rescate más complejos realizados en los últimos años. Entre 50 y 70 efectivos permanecieron durante toda la noche en la zona conocida como El Refugio, dentro del sector de Los Arrieros, para iniciar con las primeras luces del día las tareas destinadas a recuperar los cuerpos y preservar el lugar del impacto para las posteriores pericias.
Según información a la que accedió Diario de Cuyo, los rescatistas se quedaron en el lugar para evitar tener que repetir el extenso recorrido de ingreso y aprovechar las primeras horas de luz natural. Las tareas comenzaron alrededor de las 5 de este jueves y podrían extenderse durante varias horas debido a las condiciones del terreno.
La aeronave cayó a unos 1.700 metros sobre el nivel del mar, en una región rodeada de cerros, quebradas y formaciones rocosas. No existen caminos que permitan llegar directamente hasta el punto del impacto, por lo que el traslado requiere una logística dividida en diferentes etapas.
Los equipos recorrieron cerca de 20 kilómetros en camionetas 4x4 hasta el límite permitido por el terreno. Desde allí debieron continuar entre 5 y 10 kilómetros a pie, cargando camillas, elementos de seguridad, equipos de comunicación y materiales necesarios para preservar la escena.
La zona donde quedaron el helicóptero y las víctimas fue vallada y delimitada con cintas, con el objetivo de impedir el ingreso de personas ajenas al operativo y evitar que se alteren elementos que puedan resultar relevantes para la investigación.
En el lugar trabajan efectivos del área de Búsqueda y Rescate de Bomberos, especialistas en rescate de alta montaña del grupo GERAS y personal de Policía Científica. También se sumaron policías de La Rioja para colaborar con las tareas.
En la Ruta Nacional 150 se desplegaron efectivos de Gendarmería Nacional, Policía de Tránsito y la Agencia Nacional de Seguridad Vial, que controlan la circulación y restringen el acceso hacia el área donde se desarrolla el procedimiento.
Una vez retirados los cuerpos de la aeronave, deberán ser trasladados hasta el punto donde se encuentran los vehículos Unimog de Gendarmería Nacional. Desde allí serán transportados hasta las morgueras ubicadas en el ingreso del Parque Provincial Ischigualasto y, posteriormente, trasladados hacia la ciudad Capital.
Un despliegue condicionado por la geografía
El operativo exige una coordinación permanente entre los distintos equipos, ya que cada movimiento debe realizarse con extrema precaución por las pendientes, las piedras sueltas y la distancia que separa el punto del impacto de los accesos vehiculares. Mientras avanzan las tareas de recuperación, la zona permanece completamente restringida para proteger al personal y preservar la escena, que será clave para las pericias destinadas a establecer las causas del siniestro.
El operativo se desarrolla en una zona montañosa y de difícil acceso cercana al Parque Provincial Ischigualasto, en Valle Fértil.
Una provincia de luto mientras avanza la investigación
El accidente ocurrió durante la mañana del miércoles, luego de que el helicóptero Bell 412EP perdiera contacto cuando sobrevolaba el norte del Parque Provincial Ischigualasto. La aeronave había despegado desde el Aeroclub de Pocito y tenía como destino final La Rioja, donde debía colaborar en tareas relacionadas con un incendio forestal.
El helicóptero era utilizado en el marco de una capacitación vinculada al combate de incendios. Alrededor de las 10.30 dejó de emitir comunicaciones y, tras activarse el protocolo de búsqueda, otra aeronave logró localizar el punto donde se había precipitado. Los equipos terrestres llegaron posteriormente y confirmaron que no había sobrevivientes.
Las víctimas fueron Carlos Heredia, director de Protección Civil; Marcelo Germán Videla, subjefe de la Policía de San Juan; Rubén Castro, jefe del Cuerpo de Bomberos; y Jorge Carbajal, segundo jefe de esa división.
También murieron Matías Valenzuela, piloto de la aeronave, y los brigadistas de la Agencia Federal de Emergencias Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta. Todos estaban vinculados con la prevención, la respuesta ante emergencias y el combate de incendios forestales.
La tragedia golpeó especialmente a la estructura de Seguridad provincial, debido a que cuatro de los fallecidos ocupaban cargos centrales dentro de la Policía, Bomberos y Protección Civil. El caso provocó una conmoción que trascendió San Juan y tuvo repercusión en todo el país.
El gobernador Marcelo Orrego decretó tres días de duelo provincial, dispuso la suspensión de actos festivos estatales y ordenó que las banderas permanezcan a media asta como muestra de respeto.
Por el momento, las causas del siniestro no fueron determinadas oficialmente. La escena permanecerá preservada para permitir el trabajo de los investigadores, mientras que la prioridad inmediata continúa siendo completar la recuperación y el traslado de las víctimas en condiciones seguras.