18 de mayo de 2026 - 20:47

Escándalo en Chaco: un hombre fue acusado de espiar a mujeres y menores con orificios ocultos en un baño

El dueño de un complejo de habitaciones quedó envuelto en un escándalo después de ser denunciado por sus inquilinas por instalar agujeros.

El dueño de un complejo de alquileres del barrio La Toma, en la provincia de Chaco, fue denunciado por sus propias inquilinas por espiar a mujeres y a una niña menor de edad en el baño y las habitaciones del inmueble mediante orificios ocultos en las paredes.

El acusado es un hombre de 42 años identificado como residente en la intersección de Miguel Cane y Las Acacias y fue detenido en la noche del domingo 10 de mayo. Sin embargo, pese a haber reconocido su accionar ante las víctimas, quedó en libertad tras la intervención de la Justicia.

En ese sentido, las mismas fuentes señalaron a este medio que el complejo donde ocurrieron los hechos cuenta con una vivienda principal habitada por el propietario y cinco habitaciones alquiladas cuyos ocupantes comparten un único baño.

Fue precisamente en ese espacio donde se concentraron las denuncias más graves. Todo salió a la luz cuando una de las inquilinas sorprendió al hombre tomándole fotografías mientras ella realizaba tareas domésticas. Tras una fuerte discusión, el acusado le admitió que le sacaba fotos.

A partir de ese episodio, otras residentes del lugar aportaron relatos que ampliaron el alcance de la acusación. Una exinquilina señaló la existencia de una presunta red de espionaje doméstico, con estructuras ocultas diseñadas para observar a los ocupantes sin ser detectado: falsas tomas de luz, rendijas y fondos falsos con salida al patio, todos orientados al baño y las habitaciones.

Otra mujer denunció que el hombre la había espiado a ella y a su hija menor de edad mientras se bañaban y que, confrontado, el acusado volvió a reconocer los hechos, aunque afirmó haber eliminado el material registrado.

La noche de la detención, personal de la Comisaría Primera de Barranqueras fue comisionado al domicilio ubicado en Las Acacias al 5000 tras un llamado por supuesto desorden.

Dos jóvenes de 26 y 22 años, ambas domiciliadas en el barrio La Toma, presentaron la denuncia formal. Ante la consulta al fiscal de turno, este dispuso la intervención del Juzgado de Faltas de Barranqueras por razones de competencia.

Desde ese organismo, el secretario Darío Acosta indicó en primera instancia que se solicitará la colaboración del Departamento de Cibercrimen para proceder al secuestro del teléfono celular del acusado. Sin ese dispositivo, la posibilidad de recuperar el material grabado quedó comprometida.

Tras la difusión de las denuncias, según relataron los propios afectados, todos los inquilinos fueron desalojados del complejo por el propietario. El caso permanece bajo investigación judicial, mientras las familias buscan determinar el alcance del material obtenido y si existen más registros vinculados a las maniobras denunciadas.

Un hombre fue condenado en Mar del Plata a 11 años de prisión tras ser hallado culpable de haber abusado sexualmente de su propia hija en un contexto de convivencia familiar.

El fallo fue emitido este miércoles por los jueces Roberto Falcone, Alexis Simaz y Federico Cecchi, integrantes del Tribunal Oral N° 2 de la ciudad de Mar del Plata, quienes consideraron acreditados los hechos durante el proceso judicial.

La resolución judicial se ajustó al pedido formulado por la fiscal María Florencia Salas. En su alegato final, Salas había argumentado que la instrucción y el debate oral, realizados dos semanas atrás, permitieron establecer la responsabilidad penal del acusado en el delito de abuso sexual con acceso carnal. El tribunal coincidió con esa evaluación y dictó una condena acorde a la solicitud fiscal.

La historia que derivó en la condena comenzó a partir de la denuncia formal presentada por la propia víctima. La joven, luego de alcanzar la mayoría de edad, relató ante las autoridades los hechos sufridos durante su infancia y adolescencia. Según la investigación, los episodios de abuso comenzaron cuando la niña tenía 5 años y se prolongaron de manera sistemática hasta que cumplió los 16.

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