El juicio por la muerte de Diego Maradona quedó suspendido por siete días en medio de un escándalo que sacudió a la Justicia bonaerense. La medida fue dispuesta por el Tribunal Oral en lo Criminal Nº3 de San Isidro luego de que la Fiscalía denunciara un hecho de “gravedad institucional” vinculado a la jueza Julieta Makintach.
La magistrada es investigada por presuntamente haber permitido el ingreso de una productora audiovisual al recinto para registrar imágenes destinadas a un documental, sin autorización formal ni conocimiento de las partes.
El pedido de suspensión fue impulsado por los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, quienes advirtieron que el episodio “compromete el prestigio del Poder Judicial”. Tras un breve cuarto intermedio, el tribunal —presidido por el juez Maximiliano Savarino— resolvió hacer lugar al planteo, aunque por siete días en lugar de los diez que establece como máximo el Código Procesal.
“El juicio se reanudará el próximo martes 27 de mayo a las 10:30. Ese día deberán asistir nuevamente los siete imputados”, informaron desde el tribunal.
El descargo de la jueza en la mira
Antes de cerrar la audiencia, Makintach pidió la palabra y deslizó que podría apartarse del proceso. “Estoy convencida de mi parcialidad. Voy a dar las explicaciones del caso. Para denunciar a un juez hay que tener motivos fundados”, sostuvo. Y agregó: “En caso de que haya algo en peligro, quizás sea yo la que se aparte”.
La investigación contra la jueza está a cargo de la fiscal Carolina Asprella, del fuero penal de San Isidro. Según testigos, la magistrada habría autorizado el ingreso de dos supuestos infiltrados que grababan las audiencias en secreto. En la audiencia de este martes, el fiscal Ferrari afirmó que uno de ellos sería productor, según lo descubrió “con una simple búsqueda en internet”.
Un juicio de alto perfil en pausa
La decisión de suspender el juicio también fue respaldada por los abogados de las hijas e hijos de Maradona: Fernando Burlando (Dalma y Gianinna), Mario Baudry (Dieguito Fernando), Félix Linfante (Jana Maradona) y Pablo Jurado (las hermanas del exfutbolista), así como por la defensa de Diego Junior. Algunos letrados de los imputados también acompañaron el pedido, en particular los que representan a la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz y el clínico Pedro Di Spagna.
En el centro del debate están las responsabilidades de siete profesionales de la salud en el fallecimiento del ídolo futbolístico, ocurrido en noviembre de 2020. Ahora, el proceso entra en pausa por una semana en medio de una fuerte crisis institucional en el tribunal.

