16 de julio de 2026 - 16:20

Investigan la muerte de una mujer que encontraron sin vida tras activar el botón antipánico en Córdoba

La Justicia no descarta ninguna hipótesis respecto al hecho. De igual forma, confirmaron que el hombre a quien denunció se encuentra detenido desde hace meses

Una mujer de 38 años fue hallada sin vida en un departamento ubicado en la calle Ituzaingó al 600, en el barrio Nueva Córdoba de la capital provincial. Ahora, la Justicia investiga qué fue lo que sucedió, puesto que minutos antes había activado el botón antipánico.

El fallecimiento, actualmente caratulado como de etiología dudosa, movilizó a la Justicia y generó inquietud entre los vecinos de la zona por el contexto en el que se produjo el hecho.

El episodio, ocurrido en una de las zonas residenciales más transitadas de la ciudad, activó un operativo policial tras el uso del botón antipánico por parte de la víctima.

De acuerdo con fuentes judiciales citadas por ElDoce.tv, la mujer contaba con un botón antipánico debido a una denuncia previa de violencia de género contra su ex pareja.

El dispositivo, una herramienta de protección que permite dar aviso inmediato a las autoridades en situaciones de peligro, fue activado poco antes de que se confirmara el deceso. La rápida respuesta policial, motivada por el alerta geolocalizado, permitió que los agentes llegaran al domicilio en cuestión de minutos y solicitaran la intervención urgente del servicio de emergencias 107.

A pesar de la llegada del personal médico y de los intentos de reanimación practicados en el lugar, los profesionales solo pudieron constatar el fallecimiento. El caso quedó preventivamente bajo la carátula de muerte de etiología dudosa, lo que implica que la Justicia aún no descarta ninguna hipótesis sobre el origen del desenlace.

Según información de fuentes judiciales, el denunciado se encuentra detenido desde hace tiempo, lo que aleja —en principio— la posibilidad de un ataque directo por parte del señalado en la causa previa. La investigación se mantiene abierta para determinar si existió la intervención de terceros o si el fallecimiento respondió a causas naturales o accidentales.

En los primeros análisis realizados por los peritos forenses, el cuerpo “no tiene signos que indiquen que la hayan asesinado”, señalaron desde el entorno judicial. Se maneja como hipótesis preliminar la posibilidad de que la muerte haya sido producto “de un infarto o algo producto del consumo de algunas sustancias”. No obstante, los encargados de la pesquisa remarcaron que es prematuro confirmar cualquier causa sin contar con el resultado de la autopsia.

Horas atrás, una testigo clave del juicio por el crimen del empresario Fernando “Lechuga” Pérez Algaba fue hallada muerta en un departamento de Lomas del Mirador. Se trata de Ariana Yael González, que tenía 36 años y fue encontrada sin vida en su domicilio de la calle Brandsen al 3500.

El hallazgo ocurrió el lunes pasado. La mujer estaba colgada con una soga desde una ventana. Para cuando llegaron las autoridades al lugar, ya estaba sin signos vitales.

La investigación por su muerte quedó a cargo del fiscal Adrián Arribas, quien dispuso medidas periciales y la producción de pruebas para esclarecer si se trató de un suicidio, existió instigación o fue un homicidio. El expediente está caratulado como averiguación de causales de muerte.

González había declarado en el juicio como testigo principal, dado que residía en la vivienda donde fue asesinado el empresario y había sido pareja de Maximiliano Pilepich, uno de los tres acusados condenados a prisión perpetua por decisión de un jurado popular.

Durante el debate oral, la mujer sostuvo ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°9 de Lomas de Zamora que Pilepich era el propietario del terreno donde se cometió el crimen y lo describió como “un manipulador, narcisista y un enfermo”.

En su declaración, llegó a gritar que no tenía la culpa de haberse enamorado de un asesino y señaló también a Nahuel Vargas y Matías Gil, los otros dos condenados por el homicidio.

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