El juicio contra Cristian “Pity” Álvarez por el asesinato de Cristian “El Gringo” Díaz entra en su etapa decisiva. Este viernes comenzarán los alegatos de las partes en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29, después de la última declaración testimonial prevista en el debate.
La estrategia de la defensa estará centrada en demostrar que el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados actuó en legítima defensa.
La jornada comenzará a las 11:30 con la declaración de Silvina Álvarez, hermana del músico, quien será la última testigo del proceso. Posteriormente, será el turno de la querella, representada por los abogados Fernando Burlando y Fabián Améndola, quienes expondrán los argumentos de la familia de la víctima.
Según trascendió, la querella solicitaría una condena de 10 años y ocho meses de prisión, correspondiente al mínimo previsto para el delito de homicidio agravado por el uso de un arma de fuego. En la sala también estará Verónica Román, expareja de Díaz y madre de una de sus hijas.
La defensa, integrada por Javier Baños y Sebastián Queijeiro, buscará una resolución favorable para Álvarez. Su principal planteo será que el músico actuó para protegerse de una situación de peligro y que, subsidiariamente, podría encuadrarse el episodio como un exceso en la legítima defensa.
Los argumentos de la defensa de Pity Álvarez
En declaraciones a Infobae, el abogado Javier Baños adelantó que intentarán demostrar que el cantante reaccionó ante una amenaza. "Se defendió", resumió el letrado al explicar la postura que sostendrán ante los jueces.
Según la reconstrucción de Álvarez, aquella madrugada Díaz lo habría provocado durante aproximadamente media hora y no le habría permitido retirarse del lugar. Además, el músico sostuvo que la víctima estaba alcoholizada y bajo los efectos de drogas.
Baños también mencionó el testimonio de Agustina Inbernoz, quien acompañaba al cantante esa noche. De acuerdo con el abogado, la joven declaró que observó a Díaz realizar un movimiento hacia su cintura, como si intentara extraer algún objeto.
Otro de los elementos que la defensa considera relevantes es un antecedente de la víctima por tentativa de robo agravado por el uso de armas. También hizo referencia a una pericia de barrido electrónico realizada sobre la mano derecha de Díaz, que habría detectado partículas de plomo, bario y antimonio, componentes que pueden estar asociados con residuos de disparos.
Para los abogados, esos elementos deben ser considerados al evaluar las circunstancias en las que se produjo el enfrentamiento. También sostienen que el consumo problemático de drogas que Álvarez arrastra desde los 14 años pudo haber influido en su percepción de la amenaza, aunque algunos peritos que declararon durante el juicio no coincidieron con esa interpretación.
La acusación, por su parte, sostiene que el músico debe responder por homicidio agravado por el uso de un arma de fuego y portación ilegítima de un arma de uso civil, en concurso real.
El arrepentimiento del músico y su propuesta a la familia
En la última audiencia, Pity Álvarez declaró por primera vez ante el tribunal y reconstruyó su versión de lo ocurrido en julio de 2018, en Villa Lugano. Durante su exposición aseguró que se sintió acorralado por Díaz y describió su reacción durante los disparos.
"No pensé, me transformé", expresó el músico al intentar explicar lo sucedido. También manifestó su arrepentimiento por la muerte y propuso organizar un recital para recaudar fondos destinados a las hijas de la víctima.
"¿Cómo no voy a estar arrepentido?", respondió cuando le consultaron sobre sus sentimientos por lo ocurrido. En ese contexto, recordó que también había perdido a su padre y dijo comprender el dolor de la familia de Díaz.
Sin embargo, su declaración tuvo una repercusión posterior: la clínica psiquiátrica donde permanece internado informó a la Justicia que el músico dio positivo por cocaína tras regresar del tribunal.