El juicio contra los policías Bernal y Meza, acusados por un procedimiento ocurrido en marzo de 2025 en el que un joven terminó herido con 16 impactos de perdigones de goma, tuvo este lunes una jornada clave con la declaración de la presunta víctima y de otros testigos.
Luego de los alegatos de apertura, López Morales fue el primero en declarar. Según su relato, comenzó a ser perseguido por los efectivos mientras circulaba en su motocicleta y, durante el seguimiento, los policías lo empujaban con la moto sin que él entendiera el motivo de la persecución.
De acuerdo con la teoría de la Fiscalía, los efectivos de la Motorizada N°1 que participaron del procedimiento no tenían un requerimiento previo para detener al joven y comenzaron a seguirlo porque circulaba con las luces de la motocicleta apagadas.
Fiscalía de Delitos Especiales, representada por Nicolás Schiattino.
La acusación sostiene que, durante la persecución, Bernal, quien viajaba como acompañante, efectuó un disparo de escopeta sin impartir previamente una orden y sin una razón que justificara el uso del arma.
López Morales contó ante el tribunal que, tras el disparo, sintió “un dolor muy fuerte” en la espalda. El ataque le provocó 16 lesiones: 14 en la espalda y dos en el brazo derecho, de acuerdo con el informe médico incorporado a la causa. Las heridas fueron consideradas leves y determinaron una incapacidad de 10 días.
El testimonio en la estación de servicio
Después de recibir los impactos, el joven logró llegar hasta una estación de servicio ubicada en Ruta 40 y calle Centenario, donde pidió ayuda a una empleada.
En su declaración, aseguró que mientras se encontraba allí observó cómo los policías continuaron su marcha y se retiraron entre risas.
La trabajadora de la estación de servicio y un hombre que se encontraba cargando combustible también prestarán declaración durante esta jornada. Según trascendió, ambos testimonios son considerados relevantes para la acusación, ya que podrían aportar detalles sobre lo ocurrido inmediatamente después del disparo.
Un policía declaró sobre el disparo
Otro de los testimonios de la jornada fue el de un tercer efectivo policial que se desplazaba junto a Bernal y Meza durante el procedimiento.
El policía afirmó que no pudo identificar quién efectuó el disparo. Sin embargo, realizó una precisión vinculada con el arma utilizada: señaló que la escopeta empleada no resulta sencilla de disparar mientras se circula en movimiento sobre una motocicleta y siendo manipulada por una sola persona.
Los dos acusados se trasladaban en una moto policial, mientras que el tercer efectivo también formaba parte del procedimiento.
Qué sostiene la Fiscalía
El hecho ocurrió el 17 de marzo de 2025 y llegó a juicio luego de una investigación de la Fiscalía de Delitos Especiales, representada por Nicolás Schiattino y el ayudante fiscal Rodrigo Cabral.
Según la acusación, los efectivos de la Motorizada N°1 persiguieron a López Morales y, antes de llegar a calle Centenario, Bernal habría realizado el disparo de escopeta que provocó las heridas.
Tras el episodio, el joven se refugió en la vivienda de un familiar ubicada en el barrio Santa María. La Fiscalía sostiene que hasta ese lugar también llegaron los policías y que allí secuestraron la motocicleta del joven.
Durante la investigación, los dos acusados negaron haber sido los autores del disparo, aunque uno de sus compañeros los habría señalado.
En caso de una eventual condena, la Fiscalía solicitó tres años de prisión en suspenso para Bernal y dos años para Meza, además de la inhabilitación especial para ejercer cargos públicos por el doble del tiempo de la condena.