Carlos Emanuel Sosa Juárez, quien había recuperado la libertad tras ser condenado por lesiones leves agravadas, deberá enfrentar una pena de prisión efectiva luego de que el tribunal de Impugnación revocara ese fallo y lo declarara culpable de tentativa de femicidio. La resolución modificó por completo el rumbo de una causa que había generado controversia por la baja condena impuesta en primera instancia.
En marzo de este año, un tribunal oral, integrado por los jueces Gerardo Fernández Caussi, Mabel Moya y Celia Maldonado, había condenado a Sosa Juárez a dos años de prisión condicional, una pena que no implicaba el cumplimiento efectivo en la cárcel. La mayoría de los jueces entendió que el acusado no había tenido intención de matar a su pareja, pese a que la atacó con un cuchillo.
Sin embargo, el Ministerio Público Fiscal a través del fiscal Atilio Yanardi apeló esa decisión y el tribunal de Impugnación, que revisa las sentencias cuando son recurridas, coincidió con el voto minoritario del juez Gerardo Fernández Caussi, quien desde un principio sostuvo que el hecho debía calificarse como homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género en grado de tentativa, es decir, un intento de femicidio.
Los jueces de la instancia superior, Silvian Rosso, Ana Lía Larrea y Renato Roca, por unanimidad, consideraron que el análisis del tribunal original fue incompleto al basarse únicamente en que las heridas fueron superficiales. Señalaron que la intención del agresor debía evaluarse por la forma en que ocurrió el ataque y no solo por sus consecuencias.
Según la resolución, Sosa Juárez sorprendió a la víctima mientras intentaba dormir, la inmovilizó sujetándola del cuello y le asestó al menos tres puñaladas en zonas vitales como el cuello y el rostro. El fallo remarca que la mujer sobrevivió por una circunstancia fortuita: la hoja del cuchillo se detuvo al impactar contra el hueso maxilar, lo que evitó lesiones mortales.
El Tribunal también descartó que se tratara de una discusión de pareja. Concluyó que el ataque estuvo motivado por celos, luego de que el acusado creyera ver un pantalón suyo en un video de TikTok publicado por la mujer. Para los magistrados, esa reacción evidencia una relación de dominación y constituye un claro caso de violencia de género.
Con la culpabilidad ya definida, la causa debería ingresar ahora a una audiencia de cesura, una etapa del proceso penal en la que ya no se debate si el acusado es culpable, sino que únicamente se determina la cantidad de años de prisión que deberá cumplir. Un nuevo tribunal será el encargado de fijar esa condena. Yanardi en los momentos de los alegatos en el juicio, había solicitado una pena de 12 años de cárcel.
Pero al abogado defensor de Sosa Júarez, Gustavo Melián, le queda una instancia de recurso más. El defensor pedirá que otro tribunal de impugnación revise el fallo recientemente dictado, a su vez, argumentará que la resolución no tiene validez porque fue sacada fuera del tiempo procesal estipulado por el reglamento.
Mientras tanto el imputado sigue en libertad, hasta que la Justicia imponga lo contrario.