El hombre señalado como el tercer imputado por el ataque a balazos contra una mujer en el barrio Costa Canal II, en Concepción, pidió ser separado de los otros acusados al denunciar que recibe amenazas de muerte dentro del Servicio Penitenciario Provincial. La jueza Verónica Chicón hizo lugar al planteo y ordenó su traslado a otro pabellón, además de dictarle tres meses de prisión preventiva.
Se trata de Carlos Díaz, quien fue incorporado formalmente a la investigación durante una audiencia de ampliación del objeto, una instancia prevista en el Código Procesal Penal que permite sumar nuevos imputados, nuevos hechos o modificar la acusación cuando aparecen nuevas pruebas.
La investigación, encabezada por el fiscal José Plaza, sostiene que Díaz fue identificado por la propia víctima, días después de la audiencia de formalización realizada el 26 de junio. Según explicó el fiscal, la mujer inicialmente no pudo reconocer a uno de los atacantes, pero el 2 de julio vio una publicación periodística sobre la detención de Díaz por otra causa y aseguró que se trataba del hombre que la había agredido. Luego aportó videos de seguridad de su vivienda para respaldar esa identificación.
Con esos elementos, la Fiscalía lo imputó por lesiones graves agravadas por el uso de arma de fuego, portación ilegítima de arma, abuso de arma y daños, bajo la figura de coautor, ya que considera que actuó junto a los demás integrantes del grupo, los detenidos Ariel y Martín Gabriel Chave. El grado de participación de cada uno será determinado a medida que avance la investigación.
Aunque Díaz ya cumple una condena de prisión por otra causa, el Ministerio Público Fiscal solicitó una nueva prisión preventiva para garantizar el desarrollo de la investigación. Esta medida cautelar busca evitar riesgos de fuga o entorpecimiento del proceso, incluso cuando el acusado ya está detenido por otro expediente. La jueza compartió ese criterio y fijó un plazo de tres meses.
Durante la audiencia, el defensor oficial Carlos Fleury también pidió que su asistido fuera cambiado de pabellón al afirmar que recibe amenazas de muerte de los hermanos Chave, quienes permanecen alojados en el penal por la misma causa. El planteo fue aceptado por la magistrada al considerar acreditado el riesgo para su integridad.
La investigación continúa y todavía quedan dos personas prófugas, una hermana de los Chave, de nombre Erica y su novio, Gustavo Vara. El fiscal advirtió además que quienes oculten o ayuden a los sospechosos pueden incurrir en el delito de encubrimiento, que sanciona a quienes colaboran para impedir la acción de la Justicia.
Cómo fue el ataque
La Fiscalía sostiene que cinco personas llegaron en un Chevrolet Corsa blanco hasta la casa de la mujer de apellido Hidalgo, en el barrio Costa Canal II, buscando a su pareja, Franco "Chorico" González, vinculado a una de las facciones de la barra de San Martín. Al no encontrarlo, abrieron fuego contra la vivienda. Hidalgo intentó refugiarse junto a sus dos hijos, pero recibió tres disparos.
Tras el ataque, los agresores huyeron. Minutos después también se produjo un ataque con una bomba molotov contra otra vivienda relacionada con la misma interna, hecho que forma parte de la investigación.