Operó a través del falso perfil ‘Bros Dino’ en Facebook y, por Messenger, envió un video de abuso y explotación sexual infantil a por lo menos a otro usuario. Oscar Natalio Fernández (55) tal vez supuso que el empleo de un nombre ficticio podía escapar del especial seguimiento, detección y la denuncia que realizan los responsables de las distintas redes sociales, cuando descubren el tráfico de pornografía infantil. Como era de esperar, la divulgación de Fernández no pasó desapercibida: fue informada por Facebook al organismo no gubernamental conocido mundialmente como Missing Children, que enseguida denunció el hecho al país de origen y desde el ente que nuclea a todas las fiscalías en Argentina, la conocida ‘Red 24/7’, se envió el material a San Juan, con indicación precisa de usuario y otras identificaciones del teléfono usado para esa maniobra.

