5 de noviembre de 2026 - 12:42

Más de 1.600 transferencias y casi $200 M: la estafa que sufrió un empresario sanjuanino y dejó bajo la lupa los controles de 3 bancos

Sufrió el robo de su celular durante un viaje a Brasil y, en cuestión de días, vaciaron sus cuentas de dos bancos y una billetera virtual.

El robo de un celular durante un viaje a Brasil terminó convirtiéndose en una pesadilla financiera para Jorge Coll, propietario de Farmacia San Martín. En apenas unos días, delincuentes realizaron más de 1.600 operaciones desde sus cuentas bancarias y billeteras virtuales, en una maniobra que involucró casi 200 millones de pesos y otros 6.000 dólares.

Sin embargo, más allá del millonario perjuicio económico, el caso abrió un interrogante sobre el funcionamiento de los mecanismos de seguridad de las entidades financieras: ¿cómo fue posible que se concretara semejante cantidad de movimientos sin que se activaran controles capaces de frenar la operatoria?

Las cuentas afectadas pertenecían al Banco Supervielle, Banco Galicia y Naranja X. Según surge de la investigación penal, los delincuentes realizaron una sucesión de transferencias y movimientos de dinero que, por su volumen y frecuencia, habrían representado un comportamiento completamente atípico para el historial del cliente.

Uno de los datos que más llamó la atención fue que se registraron cinco operaciones en apenas 44 segundos. También hubo movimientos por cifras millonarias desde cuentas que habitualmente tenían muy poca actividad.

La investigación dejó bajo cuestionamiento la ausencia de alertas de seguridad, bloqueos preventivos o intentos de comunicación con Coll para verificar si efectivamente estaba realizando esas transacciones.

Es decir, no se trató solamente de una transferencia aislada o de una operación sospechosa. Fueron más de 1.600 movimientos en un período muy corto, una secuencia que ahora forma parte de los cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta de los sistemas antifraude de los bancos involucrados.

Frente a este escenario, Coll presentó una denuncia penal para que se investigue la maniobra y se identifique a los responsables del vaciamiento de sus cuentas.

Pero la vía penal no fue la única que inició. También presentó una demanda civil contra el Banco Supervielle, el Banco Galicia y Naranja X, con el objetivo de que las tres entidades respondan por los daños ocasionados y por las presuntas deficiencias en sus mecanismos de protección.

El planteo pone el foco en una cuestión central: qué responsabilidad tienen los bancos cuando sus sistemas permiten que se ejecuten cientos de operaciones inusuales sin que existan controles eficaces para advertirlas o detenerlas.

Mientras avanza el reclamo judicial, el caso de Jorge Coll deja expuesta una discusión que va más allá del robo de un teléfono: la seguridad del dinero de los clientes y la responsabilidad de las entidades financieras frente a maniobras digitales de semejante magnitud.

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