La indignación de una familia en San Juan se transformó en una prueba clave para la justicia. Antonio Ceferino Silva, de 61 años, quien en 2025 recibió una condena por atropellar y matar a un joven mientras conducía alcoholizado, fue atrapado por la propia hermana de la víctima mientras circulaba nuevamente, esta vez en una motocicleta, ignorando la inhabilitación de 8 años que pesaba sobre él. Ahora deberá responder por el hecho en un juicio programado para el 11 de agosto.
Camino a un nuevo juicio
Este miércoles, tras una audiencia de revisión de medidas cautelares, el fiscal José Plaza confirmó que el proceso judicial por este nuevo delito avanza con firmeza. Silva se encuentra actualmente bajo arresto domiciliario, una medida que el juez de garantías Guillermo Adárvez, y posteriormente el juez Matías Parrón en subrogancia, decidió mantener y prorrogar para asegurar su comparecencia.
Desde el Ministerio Público Fiscal señalaron que ya se realizó el control de acusación y que el juicio comenzará formalmente el próximo 11 de agosto. A diferencia de su condena anterior, la fiscalía entiende que, de ser hallado culpable por el quebrantamiento de pena, la nueva sentencia será de cumplimiento efectivo, lo que podría derivar en el traslado de Silva al penal de Chimbas.
El hallazgo que reactivó la causa
El pasado 20 de diciembre de 2025, a menos de un año de haber recibido su sentencia, Silva fue divisado en la vía pública al mando de una moto. Fue la hermana de Nicolás Humberto Jofré, el joven fallecido en el choque original, quien lo reconoció y, en medio de la impotencia, logró fotografiarlo y filmarlo para documentar la violación de la condena.
Tras radicar la denuncia dos días después, la UFI Genérica inició una investigación por quebrantamiento de pena, un delito que, según fuentes judiciales, es inusual de probar debido a que los condenados suelen acatar las medidas o no hay testigos que logren registrar el incumplimiento.
Un historial de imprudencia y alcohol
El caso que llevó a Silva a la justicia ocurrió la madrugada del 8 de febrero de 2025 en Chimbas. En aquella oportunidad, Silva conducía un Renault 12 con 1,04 gramos de alcohol en sangre cuando embistió a Nicolás Jofré, de 30 años, quien falleció tres días después debido a las gravísimas heridas.
En junio de ese mismo año, mediante un juicio abreviado, el acusado admitió su responsabilidad y fue sentenciado a 3 años de prisión de ejecución condicional y 8 años de inhabilitación para conducir. Sin embargo, el beneficio de la libertad condicional se puso en jaque tras ser captado nuevamente al volante.