Un agente penitenciario fue víctima del robo de su moto, sustraída de la puerta del Servicio Penitenciario de Chimbas, donde la dejó para ingresar a trabajar.
Un agente penitenciario fue víctima del robo de su moto, sustraída de la puerta del Servicio Penitenciario de Chimbas, donde la dejó para ingresar a trabajar.
El hecho ocurrió en la madrugada del miércoles y parte de su impotencia es que hacia un mes que había adquirido el vehículo, una Motomel 150CC.
El empleado había ingresado a trabajar el martes a las 19.30, cuando completó su turno, el miércoles a las 20, se disponía a irse a su casa pero la moto había desaparecido. Como muchos de sus compañeros, la había dejado cerca al paredón del penal, en el ingreso del Sector 4, donde “hay cámaras y está monitoreado”, explicó el damnificado.

Cuando el agente descubrió el robo, rápidamente se dirigió a la sala de monitoreo y ahí encontraron que entre las 3 y las 4 de la mañana dos sujetos se llevan la motocicleta andando y se escapan por un descampado que está en frente de la institución.
El servicio penitenciario tiene un solo estacionamiento, en el sector 1, que rápidamente queda completo, por lo que el resto de los empleados dejan sus autos en la banquina y las motos cerca del paredón.
El agente realizó la exposición en el mismo lugar y se inició una investigación.