2 de agosto de 2026 - 12:08

Salió de su casa para una entrevista laboral y tres días después la encontraron muerta

La familia de Juana Mailén Antonich asegura que la Policía no les tomó la denuncia por su desaparición y que debieron investigar por su cuenta.

La búsqueda de Juana Mailén Antonich, de 25 años y madre de dos nenas, terminó de la peor manera en Mar del Plata. La joven había salido de su casa el viernes por la tarde tras recibir una supuesta propuesta de trabajo y, días después, su hermano la encontró muerta en una playa del sur de la ciudad, oculta debajo de un contenedor y envuelta en una sábana.

Según reconstruyó la familia, Juana fue contactada a través de Facebook por alguien que le ofreció una entrevista laboral en un balneario de la zona de Punta Mogotes. Le pidieron una foto para gestionar un carnet y le indicaron que debía presentarse en el llamado “Balneario Punta Mogotes Cero”, un lugar que no existe. Un remisero la pasó a buscar y, según el relato de su madre, al llegar la esperaban tres hombres más.

Al perder contacto con Juana, sus familiares intentaron realizar una denuncia por averiguación de paradero en la Comisaría 16. Sin embargo, según denunció su madre, María, no les tomaron declaración ni iniciaron la búsqueda. “No hicieron nada. Estuvimos tres días esperando”, lamentó.

Ante la falta de respuestas, la familia y una amiga accedieron a la cuenta de Facebook de Juana y encontraron la última conversación con la persona que la citó. A partir de esa pista, comenzaron a reconstruir los movimientos de la joven por sus propios medios, sin ayuda policial, según informó el portal 0223.

La investigación familiar los llevó hasta una playa de la zona sur, donde había cámaras de seguridad y testigos que observaron movimientos sospechosos. Finalmente, fue el hermano de Juana quien encontró el cuerpo, envuelto en una sábana y oculto bajo un contenedor.

El reclamo de la familia y el pedido de justicia

María, la madre de Juana, viajó de urgencia desde Buenos Aires tras enterarse del hallazgo, pero denunció que no le permitieron acercarse al cuerpo de su hija. “Mi hijo ya la había reconocido y yo solo quería verla. No me dejaron”, contó entre lágrimas.

La mujer recordó que Juana aceptó la propuesta laboral porque necesitaba trabajar para mantener a sus hijas. “Salió a buscar trabajo para darles de comer, comprar pañales y llevar a la más chiquita al médico. Nada más que por eso”, expresó.

Por último, advirtió sobre el engaño y pidió que el caso sirva para prevenir nuevas víctimas: “Ese supuesto balneario no existe. Si las citan para una propuesta de trabajo en ese lugar o las pasa a buscar un remisero como parte del trabajo, desconfíen. Es todo una mentira”.

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