13 de abril de 2026 - 17:11

Terminó el infierno para una sanjuanina: enviaron al penal al agresor que la golpeó y abusó

El hombre, que vivía a metros de la víctima en Rawson, fue condenado a cuatro años de prisión efectiva por abuso sexual, amenazas y otros delitos. Le revocaron la condicional y fue declarado reincidente.

Luego de meses de miedo y convivencia forzada a escasos metros de su agresor, la Justicia puso fin al calvario de una sanjuanina: su expareja, que la golpeó, amenazó y abusó sexualmente de ella fue enviado al Penal de Chimbas para cumplir una condena de prisión efectiva.

Se trata de L.A.W., quien fue condenado por los delitos de abuso sexual simple, amenazas simples, daño y violación de domicilio, todos en concurso real. Según informaron fuentes judiciales a DIARIO DE CUYO, la pena de un año efectivo por estos hechos fue unificada con una condena previa de tres años en suspenso dictada en enero, lo que derivó en una pena única de cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo.

La sentencia fue dictada por la jueza Celia Maldonado, tras el pedido de la fiscal de CAVIG, Florencia Pons. La funcionaria había llegado a un acuerdo de juicio abreviado con el abogado de la defensa, Roberto Carlos Olivera.

De la domiciliaria al penal

El caso había generado fuerte indignación, ya que el agresor se encontraba cumpliendo prisión domiciliaria a una distancia de entre 100 y 150 metros de la casa de la víctima, en el barrio Ferroviario de Rawson.

Esa medida había sido dispuesta pese a los antecedentes del hombre y a una nueva denuncia en su contra por haber ingresado sin autorización al domicilio de su expareja, agredirla, amenazarla y someterla a un abuso sexual.

La situación encendió las alarmas en la UFI CAVIG, desde donde se había advertido el riesgo que implicaba la cercanía física entre víctima y victimario.

Un historial de violencia

El ahora condenado ya registraba antecedentes por violencia de género, con la misma víctima. El 2 de enero de 2026 había recibido una pena de tres años de prisión condicional por hechos similares, que incluían lesiones leves agravadas, amenazas, violación de domicilio y desobediencia judicial.

En ese contexto, la víctima había denunciado episodios de extrema violencia, como agresiones físicas, amenazas de muerte y ataques contra su entorno familiar. Incluso se acreditó una brutal golpiza a uno de sus hijos.

Pese a ese historial, el hombre volvió a incumplir las restricciones judiciales, lo que derivó en una nueva causa y finalmente en la unificación de condenas.

Fin a una situación límite

Con la decisión judicial, el agresor dejó de cumplir arresto domiciliario y fue trasladado al Servicio Penitenciario Provincial, marcando un punto de inflexión en un caso que expuso los riesgos de las medidas alternativas en contextos de violencia reiterada.

Para la víctima, la resolución representa el fin de una situación extrema que la obligaba a convivir con el miedo a pocos metros de su casa.

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