Después de seis horas de audiencia, el juez Javier Figuerola resolvió que los policías Fabián Andrés Bernal Suárez y Alejandro Meza deberán enfrentar un juicio por el procedimiento ocurrido el 17 de marzo de 2025, en el que un joven de apellido López Morales terminó con 16 impactos de perdigones de goma en la espalda y el brazo.
La audiencia estaba pactada para que inicie a las 8.30 horas, pero comenzó con demora. Sumado a unos planteos que hizo la defensa del caso, el acto procesal concluyó pasadas las 13.30 horas. Según indicaron fuentes judiciales no es normal que este tipo de audiencias dure casi seis horas, por lo general, demoran una hora.
Según la acusación fiscal, hecha por el fiscal Nicolás Schiattino y ayudante fiscal Rodrigo Cabral, los efectivos se movilizaban en una motocicleta policial cuando comenzaron a perseguir a López Morales. La Fiscalía Delitos Especiales sostiene que, antes de llegar a calle Centenario, Bernal, que iba como acompañante, efectuó un disparo con una escopeta contra el joven, sin darle una orden previa y de manera injustificada.
El ayudante fiscal Rodrigo Cabral, el colaborador Felipe Molina Rojo y el fiscal Nicolás Schiattino, de la UFI Delitos Especiales.
El impacto provocó 14 lesiones en la espalda y dos en el brazo derecho. El informe médico estableció que se trataba de lesiones leves, con una incapacidad de 10 días.
Tras el disparo, López Morales continuó su recorrido hasta una estación de servicio YPF ubicada en Ruta 40 y calle Centenario, donde pidió ayuda a una empleada, en tanto los policías siguieron en dirección contraria.
Luego, la presunta víctima llegó hasta la casa de un familiar en el barrio Santa María. La investigación también sostiene que efectivos policiales lo siguieron e ingresaron al terreno y posteriormente secuestraron la motocicleta del joven. Posteriormente, ya en forma pacífica, arribaron más policías con un comisario, quien pidió perdón a la familia y tomó la denuncia del joven.
La Fiscalía incorporó como evidencia registros de audio y video, documentación policial, testimonios e informes médicos, además de elementos secuestrados durante un allanamiento realizado en la motorizada policial.
La defensa negó el ataque
El abogado Gustavo Sánchez rechazó la acusación y sostuvo que Bernal y Meza no estuvieron en el lugar donde, según la Fiscalía, ocurrió el disparo. Afirmó que los policías estaban de servicio en la Motorizada N° 1 y que los registros de localización, comunicaciones y libros policiales demostrarían su versión.
Gustavo Sánchez, el abogado de la defensa.
El letrado contó que en el momento del disparo, los uniformados llevaron arrestados a dos personas a la Comisaría 2da y pidió que se incorpore al legajo, el libro de guardia y las filmaciones de las cámaras de seguridad de dicha sede policial como prueba. Este y otros planteos fueron rechazados, según indicaron fuentes judiciales por improcedentes.
La defensa sostuvo que sus clientes son inocentes y que buscará presentar esas pruebas durante el debate oral.
Qué resolvió el juez
Figuerola admitió la acusación y dispuso que el caso avance a juicio. La calificación legal sostenida por la Fiscalía contempla, abuso de arma, lesiones leves agravadas por el uso de un arma de fuego y por la condición de funcionarios policiales, además de un delito vinculado al incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos.
La elevación a juicio significa que la investigación ya superó la etapa en la que se discute si existen elementos suficientes para llevar a los acusados ante un tribunal. Ahora será en el juicio donde se producirán y analizarán las pruebas para determinar si son culpables o inocentes.
La Fiscalía solicitó, en caso de una eventual condena, tres años de prisión en suspenso para Bernal y dos años para Meza, además de la inhabilitación especial para ejercer cargos públicos por el doble de tiempo de la condena.