La Justicia resolvió que Franco Ezequiel Rodríguez Páez, de 36 años, cumpla tres meses de prisión preventiva bajo modalidad domiciliaria mientras avanza la investigación por el violento enfrentamiento ocurrido en una vivienda de Santa Lucía, donde resultó herido un prestamista.
La decisión fue tomada este jueves durante la audiencia de formalización, luego de que la fiscal Daniela Pringles, de la UFI Genérica, imputara al acusado por el delito de lesiones leves y solicitara un plazo de seis meses para desarrollar la Investigación Penal Preparatoria (IPP).
El caso tuvo un giro durante la investigación. Según la hipótesis presentada por Fiscalía, Rodríguez no habría regresado a la vivienda de Ricardo Javier Martínez, de 38 años, para pedirle más dinero, sino que habría utilizado ese pedido como parte de un supuesto plan para ingresar al domicilio y robarle.
De acuerdo con el relato de la víctima incorporado a la causa, Rodríguez conocía a Martínez porque ya le había solicitado préstamos anteriormente. Durante la madrugada le pidió $50.000, aunque recibió $20.000. Luego se retiró y poco después regresó para pedir otros $10.000.
Para Fiscalía, ese segundo ingreso habría sido una maniobra para facilitar una emboscada. Rodríguez habría llegado acompañado por otras personas que permanecieron ocultas en las inmediaciones. Incluso, según explicó Pringles, el imputado habría manifestado que tenía miedo porque lo perseguían y necesitaba ayuda, motivo por el cual Martínez llegó a comunicarse con el 911.
La situación terminó en una pelea en el interior de la vivienda. La acusación sostiene que Rodríguez atacó inicialmente a Martínez con un cuchillo y luego intervino un hacha que estaba en la casa. El enfrentamiento se extendió durante varios minutos y ambos terminaron heridos.
Uno de los puntos que deberá determinar la investigación es precisamente quién inició la agresión y bajo qué circunstancias. La defensa, representada por los abogados Franco Vázquez y Gustavo De la Fuente, planteó que Rodríguez también había sido atacado y que su accionar estuvo relacionado con una situación de legítima defensa.
Finalmente, la jueza Mabel Moya hizo lugar a la medida cautelar solicitada y dispuso la prisión preventiva domiciliaria por tres meses.
Mientras tanto, Fiscalía tendrá seis meses para avanzar con la investigación y reunir elementos que permitan establecer cómo comenzó la pelea y cuál fue la responsabilidad penal de cada uno de los involucrados.