Juan Martín Rebollo, un expolicía de 52 años que había sido declarado culpable por la violación de una nena, se quitó la vida en su celda dentro de la Alcaldía de Concordia. Unas horas antes había compartido en redes sociales un mensaje insistiendo con su inocencia.
“No tengo salida, no hay salida, fui mal juzgado”, afirmó en el video Rebollo. El hecho ocurrió mientras esperaba la audiencia en la que se definiría la pena que debía cumplir.
El caso ya había generado conmoción en Entre Ríos por la gravedad de los hechos. Sin embargo, la muerte del acusado dentro de una dependencia policial abrió ahora nuevos interrogantes sobre los controles de seguridad y las responsabilidades internas.
Al ser consultado al respecto, el jefe departamental de Policía, José María Rosatelli, relató que Rebollo estaba alojado en un sector especial para integrantes de fuerzas de seguridad y fuerzas armadas.
“En un momento pidió ir al baño. Cuando vuelve, en un descuido, ingresa a una oficina y sustrae el arma reglamentaria de un oficial que estaba allí. Después entra a su celda y traba la puerta”, detalló Rosatelli, en diálogo con Diario Junio.
Los guardias intentaron persuadirlo para que desistiera, pero minutos después se escuchó la detonación del arma de fuego.
El último video y el momento del suicidio
Horas antes de quitarse la vida, Rebollo había publicado un video en redes sociales que ahora forma parte de la investigación. En la grabación, de poco más de un minuto, volvió a declararse inocente y aseguró que el oficial al que le quitó el arma no tenía ninguna responsabilidad.
“Fui denunciado por una causa por violación, soy inocente, no tengo salida. Forcé sacarle el arma a un oficial de comisaría de acá de la alcaldía, no es responsabilidad de él, es mi responsabilidad, mi decisión”, expresó en el video, que grabó con un celular.
En otro tramo, reafirmó: “No tengo salida, no hay salida, fui mal juzgado, cualquiera puede caer por una crota, una denuncia”.
Y concluyó: “Metí preso a la mitad de la familia, eso lo reconozco, acá y en todos lados... no aguanto más, fue una mochila muy pesada, lo lamento mucho”.
Esperaba la audiencia de condena
Rebollo había integrado durante años la Policía de Entre Ríos y permanecía detenido desde fines de mayo, cuando un jurado popular lo encontró culpable de abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado por haber sido cometido en ejercicio de sus funciones y mediante el uso de un arma.
La investigación se remonta a una denuncia por un hecho ocurrido en 2006. La víctima era una menor de edad y el juicio concluyó con un contundente veredicto de culpabilidad.
El fiscal Martín Núñez había solicitado una pena de 16 años de prisión efectiva durante la audiencia de cesura. Pero antes de escuchar la sentencia, Rebollo tomó una drástica decisión.
Dos investigaciones en marcha
Tras el suicidio de Rebollo, intervino el fiscal Martín Núñez –quien había actuado en la condena del expolicía por abuso sexual– junto a personal de Policía Científica.
Se abrieron dos investigaciones paralelas: una judicial, para determinar la causa de muerte y las circunstancias del hecho, y otra administrativa, a cargo de Asuntos Internos de la Policía de Entre Ríos, para establecer si hubo responsabilidades internas.