El juez federal Norberto Oyarbide reveló ayer que en un allanamiento encontró documentación probatoria del fideicomiso existente entre la Obra Social Bancaria (OSBA), el banco Provincia de Buenos Aires y la droguería San Javier, sospechosa de haber vendido medicamentos oncológicos y anti HIV robados y adulterados.

El magistrado resaltó que la ex ministra de Salud Graciela Ocaña "bregó mucho para que ese fideicomiso quedase sin efecto, porque tenía información relevante sobre las virtudes indeseables de San Javier", pero lamentó que "Ocaña se fue del Ministerio y ahora hay un nuevo fideicomiso" con la gestión del ministro Juan Manzur.

También aseguró que en las últimas horas una "enorme cantidad de personas se comunicaron con el juzgado para hablar respecto de situaciones altamente sospechosas, porque tienen parientes muertos por cáncer en el período fundamental 2005 y 2007, que es donde cobra furor extraordinario todo este grupo mafioso".

Por la mañana, Ocaña asistió al juzgado de Oyarbide para entregar documentación relativa a la causa y declaró a los periodistas que "Zanola (Juan) me pidió una entrevista en marzo pasado, porque nosotros habíamos denegado autorización para el fideicomiso. Fue una reunión muy tensa porque él dijo que necesitaba poner prestadores".

Zanola, titular de la Asociación Bancaria, salió a hablar por varios canales de noticias y radios para admitir que "conoce" al imputado empresario farmacéutico Néstor Osvaldo Lorenzo, dueño de "San Javier" y quien estuvo detenido unas horas el viernes y sábado últimos, "como proveedor de la obra social" bancaria, pero aseguró que "no" tiene "una relación especial" con él.

Además, aseguró tener "total tranquilidad" en torno a "la forma de proceder de la obra social" de su gremio, en relación con las denuncias de provisión de medicamentos "truchos", y advirtió que se siente víctima de "una canallada", una "campaña sucia" para perjudicar al sector.

Zanola negó rotundamente que su esposa, Paula Aballay, haya actuado como "nexo" entre la droguería "San Javier" y Lorenzo con el Policlínico Bancario, así como rechazó una denuncia que indica que en algún momento su mujer manejó una camioneta de uno de los tres asesinados en General Rodríguez por el caso de la mafia de la efedrina.

Por su parte, Maky Fontanarrosa, de la secretaría gremial de la Comisión Interna del Banco Nación, deslizó que Aballay se movilizaba en una camioneta

4×4 que apareció incendiada en el triple crimen de General Rodríguez.

En declaraciones a radio Continental, Fontanarrosa dijo estar "esperando una foto", para aportar a la Justicia, en la que aparecería una mujer "que sería Paula Aballay, directora virtual del Policlínico Bancario, y pareja de Zanola, saliendo de noche con una bolsa roja, de residuos patológicos, trasladando medicamentos presuntamente adulterados, del subsuelo" de la entidad.

Zanola había sido consultado hoy por radio Continental sobre esa versión se limitó a responder: "Por favor!… espero la denuncia, con nombre y apellido".

Mientras, anoche siguieron las diligencias judiciales: la División Investigación Técnica del Delito de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal hizo allanamientos en 25 de Mayo 293, Tucumán 715, Sarmiento 776 y Corrientes 1450 de esta capital, según fuentes de la fuerza de seguridad.