El actual embajador argentino en Rusia, Leopoldo Alfredo Bravo, quiere presidir nuevamente el Partido Bloquista de San Juan. Se trata de una función que ya le tocó desempeñar desde 1996 a 1998, cuando su padre, don Leopoldo Bravo, ya fallecido, prefirió alejarse de la conducción porque el paso de los años ya empezaba a hacer efecto en su salud.

La candidatura de Polo, como le dicen sus amigos, empezó a sonar en los últimos días y lo proponen desde la Línea Bravo Conducción, ahora al frente del partido de la estrella, presidido por la diputada nacional Graciela Caselles, con el aval de varios presidentes de comités departamentales. Él mismo reconoció ayer la posibilidad "si estoy en condiciones y todo va bien y Dios me ayuda", según dijo con referencia a la batalla que está librando con el cáncer.

La continuidad de la línea Bravo Conducción al frente del partido aseguraría la prolongación del acuerdo político con el Frente para la Victoria, al menos hasta las proximidades de las elecciones provinciales del 2011. Para esa etapa en el bloquismo hace rato que se viene hablando de ir con candidatos propios y hasta el mismo embajador no había descartado sus ganas de ser postulante a gobernador si su enfermedad se lo permite.

Pero Polo Bravo no es el único candidato a la presidencia del bloquismo. Desde el sector que con más insistencia viene promoviendo la ruptura con el justicialismo, entre quienes están el ex intendente Enrique Conti, el ex diputado Eduardo Bazán Agrás y Raúl Montero, viene sonando el nombre del juez Juan Carlos Turcumán, actual integrante del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de San Juan.

Turcumán acaba de cumplir los 60 años de edad y está en condiciones de dejar el cargo en los próximos 2 meses y no le disgustaría presidir el partido si contara con el aval suficiente, dijeron fuentes cercanas al magistrado.

El único inconveniente que tendría Turcumán es que no está afiliado al bloquismo, pero no sería impedimento si existe la voluntad política, dijeron fuentes calificadas del partido.

El mandato de la actual conducción partidaria vence el próximo 27 de julio y, tal como lo marca la Carta Orgánica, el bloquismo debe convocar a elecciones con 90 días de antelación. Así el calendario electoral debería arrancar el 27 de abril y las elecciones podrían ser a fines de mayo. No después, porque en el bloquismo dicen que en junio está el Mundial de Fútbol y ningún dirigente ni afiliado se dedicaría al trabajo político en ese mes.

Lo que deben decidir los bloquistas es al sucesor de Graciela Caselles, quien se tuvo que hacer cargo del partido a fines de noviembre, cuando Edgardo "Changuito" Sancassani dejó el puesto cansado de los tironeos por seguir o no en el frente con el justicialismo.

Aunque Polo Bravo habló de que Graciela podría continuar al frente del partido, la propia diputada sostuvo que "pensamos que el nuevo presidente debe ser Leopoldo y estamos dispuestos a acompañarlo".

El ex intendente Conti dijo que "no tengo inquietudes por ser presidente" y se mostró cercano a la idea de "buscar la unidad y a alguien que sea representativo de todos", pero no dio nombres.

Otro que descartó volver a la presidencia fue Sancassani, "pero voy a seguir militando", dijo.

Juan Domingo Bravo opinó que "Turcumán es el hombre que debe presidir el partido porque sería prenda de unidad de todos".