Mediante un proyecto de ley, Orrego adelantó que pedirá se evalúe la implementación de una boleta única que, por un lado, eviten el lamentable y clásico robo, reemplazo y adulteración de boletas,  pero además para ahorrar en costos de papel y sobres.

"El hecho de que  cada elector use su propia lapicera indelebles agrega otra herramienta sanitaria y de control, ya que permitirá verificar fácilmente si ha sido adulterada o no la boleta", explicó Orrego.

A todo esto, se suma la ventaja de que el votante puede seleccionar a sus candidatos sin la complejidad ni la confusión de cortes de boletas.

En cuanto a la huella dactilar, el propio CÓDIGO ELECTORAL NACIONAL hace mención a este instrumento,  y fue realizada una prueba piloto en las elecciones de 2019 en las ciudades fronterizas como Corrientes, Chaco, Formosa, Jujuy, Misiones y Salta, para tratar de evitar el doble voto fronterizo.

"Con la verificación de los registros biométricos se pretende evitar otra de las clásicas maniobras fraudulentas que consiste en la supleción de identidad, y quedará identificado el autor", destacó el legislador del interbloque JxC.

Existen muchos estudios y organizaciones que avalan la utilización del sistema de boleta única. A modo de ejemplo corresponde reconocer los estudios sobre el tema de entidades como Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC).

MAYOR INCLUSIÓN PARA DISCAPACITADOS

Es importante señalar que el proyecto de Orrego garantiza, además, mayor accesibilidad del sistema electoral para las personas ciegas, con la implementación de boletas impresas en sistema braille y el acompañamiento del presidente de mesa al cuarto oscuro para evitar la manipulación de su voto.