En una mañana que estuvo signada por lo histórica, ya que tras 20 años hay un recambio en la Corte de Justicia, Guillermo De Sanctis no tuvo descanso: renunció a su cargo de fiscal de Estado, asumió como ministro del máximo tribunal, atendió a la prensa, tuvo su primera reunión de trabajo y le tomó juramento a dos fiscales. En el despacho que quedó libre tras la renuncia de Carlos Balaguer, recibió a DIARIO DE CUYO y dijo que seguirá yendo unos días a su antiguo puesto de trabajo para dejar listos los expedientes y coordinar el traspaso. En su rol de cortista, habló de generar consensos con sus colegas y tiró algunas de las propuestas que tiene en mente, como la pluralidad de secretarías en los juzgados, que puedan especializarse en temas específicos y descomprimir la resolución de causas. Además, destacó que todos los juzgados deben funcionar en la tarde. 

 

 
- ¿Qué cambios piensa plantear a partir de su asunción?  


- Por estas horas hay que ser respetuosos de los tiempos, de la naturaleza de la función, el lugar donde uno acaba de entrar y también de las personas. El primer tiempo es más de callar y escuchar, empaparse y tomar estado de la situación, aunque conozco el Poder Judicial.  
 
 - Pero coincide en que hay que hacer cambios...  


- En todos los órdenes de la vida hay que hacer cambios. Claro que tengo ideas, pero no las voy a hacer solo. Este es un cuerpo colegiado. Como este tiempo es de escuchar, me propongo ir llamando y convocando a los magistrados, ya que quiero tener un contacto personal y directo con ellos a partir de febrero, luego de la feria judicial. Convocar a los jueces de primera instancia de todos los fueros, a los de Cámara y a los de la Justicia de Paz pero no para bajar línea ni retar a nadie. Al contrario, para escuchar opiniones del que está en el terreno y completar las ideas que uno tiene.  


 
 - Los jueces le plantearán reclamos y quejas...  


- Y seré un receptor. Le digo que hay ministros de la Corte que tienen muchos años en esto y seguro saben de las falencias. 


 
 - Muchos jueces dicen por lo bajo que los reclamos no son tenidos en cuenta...  


- Cada uno tiene su estilo. Yo voy a tomar contacto con cada uno de los magistrados y funcionarios del Poder Judicial y lo que tenga que conversar en el cuerpo, lo haré generando consenso y con el debido respeto, siempre.  


 
 - Entonces, ¿los reclamos de los jueces no van a caer en saco roto?  


- No. Para mí es muy valioso escuchar a todos, incluido el sindicato. Es por formación, no es la contracara de nadie, no es sobreactuar, lo he hecho siempre y en cada lugar en que he estado. 


 
 - ¿Va a plantear esos temas en las reuniones con el resto?  


- Puedo ser una polea de transmisión. Pero quiero decir que estoy con otros ministros que no son neófitos ni torpes. Quiero opiniones de los jueces sobre cómo ven determinadas facetas de su juzgado, qué necesitan, por dónde puede estar la solución, por ejemplo, para el colapso de la mesa de entradas. Cómo ven el trabajar en la tarde. Hay algunos jueces que vienen en la tarde y hay otros que no. De manera más orgánica, sin rimbombancias ni gestos autoritarios, hay que ir generando la conciencia que los juzgados también deben funcionar en la tarde. 


 
 - Inclusive hay una acordada que obliga a todos los jueces a trabajar en la tarde...  


- Hay cargos que no se pueden desarrollar en horarios tradicionales de administración pública, como que se hacen las 13 y se dice "hasta mañana'.  


 
 - ¿Cómo van hacer con aquellos jueces que no van?  


- Hay que generar los consensos, paso a paso, no hay que llevarse los alambrados por delante.  


 
 - Dijo que tiene propuestas, ¿cuáles son?  


- Para tener una idea, tenemos que hacer un diseño de un juzgado, preguntarse qué superficie cubierta necesita para ser óptimo y digno, cuánto es el personal que hace falta. Hay que pensarlo y no sé si lo está.  


 
 - ¿Va a apostar a mayor cantidad de personal?  
- Hay que ver. Si hay que traer más personal, habrá que hacerlo. Eso es invertir en Justicia.  


  - ¿Cómo piensa combatir la morosidad judicial?  


- Con un conjunto de medidas. ¿Alcanza un solo secretario por juzgado? Para acelerar las causas, pienso en las secretarías múltiples, es una herramienta. En la Justicia Federal de la Capital hay un juez fulano de tal, secretaría Nº 22. No es que ese juzgado tenga 22 secretarios, sino que son funcionarios que entran en un turno y son más de uno por juzgado. ¿Por qué no pensar en un equipo móvil de secretario y prosecretario para ir chequeando cada juzgado? Si tiene tantas causas, mandarle refuerzos, 2 o 3 secretarios que redacten sentencias para poner ese juzgado al día. Hay que averiguar cuál es la problemática de trabajar en la tarde, pero definirlo orgánicamente, no dejar librado al "tengo ganas, voy'.  


 
 - Dijo que hay que invertir en Justicia, ¿con recursos de la Corte?   


- Con recursos de la Corte y si faltan, hay que pedirlos al Poder administrador de las rentas públicas. El Estado es uno solo y la Justicia no es gasto, es inversión. Hay que realizar los convenios que hagan falta. Esto significa invertir en infraestructura, en bienes y servicios y en tecnología. La Corte viene haciéndolo. 


 
 - ¿Qué opinión tiene de las críticas que sostienen que la actual conducción de la Corte ha sometido al Poder Judicial a un letargo?  


- Lo quiero ver y vivir la experiencia. Si hay letargo, en qué consiste, qué es lo que está aletargado y dónde.  


 
 - ¿Cómo actuaría ante una propuesta suya para mejorar un ítem y encontrarse con una negativa de sus colegas?  


- Hay que crear consensos. Primero, la idea tiene que ser razonable y posible. Y la negativa también tiene que ser razonable. La clave es conversar y lograr consensos. Soy muy optimista. Mi misión es contribuir. 


 
 - En el Gobierno hay malestar porque aseguran que la implementación del sistema de flagrancia, que trabajaron con la Corte, no se dará en marzo como lo habían anunciado. ¿Qué opina?  


- En la primera reunión de trabajo, me dijeron que está muy cercana la adquisición del edificio de flagrancia, que era una de las grandes demoras que había. Si veo que hay retrasos, en un tiempo más, será la oportunidad de decir "estamos demorados en tal cosa'. Todo es conversable. 


 
 - Usted había dicho que flagrancia tendría que haber salido antes de ayer...  


- Sí, pero no ha salido. No hay que llorar sobre la leche derramada y hay que meterle para adelante. Y lo que he recibido son buenas noticias. 

 
 - ¿Está de acuerdo que la Ciudad Judicial vaya a la ex Cavic?  


- Sí, estoy de acuerdo. Y me parece que los ministros actuales también lo están. Es bueno llevar progreso y dignidad cuando uno traslada la institucionalidad a zonas que pueden ser tenidas como sensibles o problemáticas. 

"Acá no hay mesiánicos ni tocados con la varita mágica ni un Messi en lo futbolístico. Esto es obra de un cuerpo colegiado". 

 "Vengo a apuntalar todo lo bueno. Lo que no se hizo, a tratar de concretarlo y lo que no se ha hecho muy bien, a hacerlo mejor".