El ministro de Producción, Trabajo e Innovación Gustavo Fernández estuvo reunido con su par de Mendoza Rodolfo Vargas Arizu y el presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura, Carlos Tizio. El objetivo del encuentro fue poner sobre la mesa la realidad de la actividad en ambas provincias, donde el tema precio no demoró en ser un eje a abordar con preocupación debido a los bajos valores y cómo esto está impactando en la economía de los productores.
“Durante el análisis de la coyuntura actual, seguimos en una situación de precios que no están definidos para el productor. Hay productores que han entregado sus uvas a las bodegas sin precio definido y los valores que aparecen preocupan porque están en los mismos niveles que el año pasado. Hay preocupación porque no se confirman buenos precios para la uva”, indicó el titular de la cartera productiva en diálogo con DIARIO DE CUYO.
Para tener una referencia, este medio publicaba hacia mediados de marzo que el valor promedio inicial era de 220 pesos por kilo, cuando los viñateros esperaban que se manejara por encima de los 300 el kilo de uva común. Uno de los factores que incide en los bajos costos es el sobrestock de vino, un tema que también fue abordado durante el encuentro.
Sobre este punto, Fernández comentó que si bien el precio no bajó en comparación con el año pasado, considerando la inflación acumulada se observa una clara pérdida en el sector. “La conclusión llegada es que dado a que aumentaron las exportaciones de vino y de mosto, y que ambas provincias detectamos que se ha hecho más mosto, todo indica que el stock de vino debería tender al equilibrio”, detalló.
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“No vamos a intervenir en los mercados ni en la formación de precios”
Fernández fue claro al trasladar que si bien están abordando la problemática e interiorizándose sobre la misma, no será tarea del gobierno provincial intervenir en la formación de precios. Sin embargo, hay una postura de escucha hacia los sectores involucrados para conocer sus realidades y trasladar las preocupaciones.
Al respecto destacó: “Como gobierno nos preocupa si hay una situación que complica a los productores. Tenemos que armar una agenda conjunta con Mendoza. Quien tiene la mayor porción del mercado es Mendoza, ya que el 70% de los volúmenes lo manejan ellos. Tenemos que trabajar para armar una agenda en conjunto con productores y empresarios del sector”.
Además de abordar en conjunto las problemáticas de la actividad, la intención de contar con una agenda en común es fortalecer la competitividad del sector vitivinícola, consolidando estrategias conjuntas que permitan mejorar la producción y ampliar la presencia en mercados internacionales.