Las autoridades de la CGT sanjuanina tuvieron una reunión posterior al acto de normalización de las 62 Organizaciones peronistas. La foto de la cúpula del Partido Justicialista en el evento sindical causó malestar en el central obrera de la provincia. La foto que hubo con la conducción partidaria disgustó al secretario General cegetista, el diputado provincial Eduardo Cabello. Hubo un encuentro de los sindicatos que analizó la movida de resurrección del viejo sello que supo controlar el difunto Juan José Chica. Tildaron el lanzamiento como "un capricho del PJ" y puntualmente sembraron sospechas sobre el senador Sergio Uñac, quien podría haber fogoneado el armado opositor.
"El capricho del PJ se llevó a cabo. Las 62 Organizaciones las hizo el PJ. Las financiaron con gente y con pasajes", lanzó uno de los asistentes al convite que luego habló en off con DIARIO DE CUYO. De acuerdo a las interpretaciones que barajaron en la central obrera, hubo una "equivocación" del senador en alimentar a los disidientes a Cabello a través del intendente de Pocito, Fabián Aballay. Incluso aventuraron que no se trata de una cuestión institucional, sino que es una afrenta directa al diputado provincial que, durante las gestiones del peronismo, tuvo una sintonía positiva con Uñac, al punto de formar parte de la mesa chica.
El primero en jugar fuerte fue Cabello hace unas semanas. El líder de la central obrera provincial movió fichas y mostró músculo con un acto en AOMA. Cosechó el respaldo de unos 40 gremios. Entre ellos, los principales de San Juan: UOCRA -cuyo jefe es el propio Cabello-, UPCN -con Pepe Villa- y el SUOES de Víctor Menéndez. Todos sindicatos históricos del justicialismo con fuerte peso en la discusión interna. Quizá ahora, con el acto de las 62 se abrieron algunos interrongantes porque la conducción del PJ local acudió a la normalización de las 62.
Inicialmente, el evento sindical del jueves estaba raleado de dirigencia de fuste. Apenas llegaron algunos diputados. Nada importante. Pero después de una hora y algo de espera -el acto estuvo convocado a las 18.30, pero arrancó casi a las 20- aparecieron los popes: el presidente Juan Carlos Quiroga Moyano, el intendente de Pocito, Fabio Aballay, la legisladora Graciela Seva. Y hubo agregados, emisarios de los accionistas mayoritarios del partido, Sergio Uñac y José Luis Gioja: el diputado nacional Jorge Koky Chica y el exdiputado Leonardo Gioja.
Del acto también participaron el exintendente de Chimbas, Fabián Gramajo, y los diputados Fernanda Paredes, Emilio Escudero y Sonia Ferreyra. En nombre del intendente local, Carlos Munisaga, acudió el secretario de Gobierno, Sebastián Chirino. La que no fue es Karina Moyano. La hija de Hugo estaba prevista para el acto. De hecho, en la previa, hablaron del viaje que hizo a Mendoza y que conectaría con San Juan. Finalmente no sucedió.
El arribo de la cúpula -sólo en los papeles- del PJ es una señal extraña. Justifica la interpretación que publicó este diario sobre la aparente bendición de Uñac a Mena para el armado sindical. Es, también, una manera de marcarle la cancha a Cabello porque participaron de un evento que fogoneó la presentación de una lista para disputar el sillón grande de la CGT en las elecciones del 25 de agosto. Por supuesto que, probablemente, Cabello sostendrá en liderazgo cegetista. No obstante, el peronismo quiso darle algún tipo de mensaje.
La sospecha sobre Uñac tiene una explicación política que va más allá de la presencia de dirigentes identificados con su sector. Durante sus gobiernos, Cabello tuvo una relación cercana con el entonces gobernador. El jefe de la CGT fue parte del esquema de poder del peronismo provincial y tuvo llegada directa a la conducción política. No era un dirigente que necesitara intermediarios para hablar con Uñac. Ese vínculo cambió con el tiempo.
Ahora, quienes rodean a Cabello leen el nacimiento de las 62 como una decisión de Uñac de recuperar influencia sobre el sindicalismo provincial y, en particular, sobre la CGT, que haya alentado a quienes encontraron en Solazzo y en las 62 una herramienta para disputar a Cabello. No hace falta que Uñac se pare delante de un micrófono para que su nombre aparezca. Basta con mirar quiénes estuvieron en el acto y qué lugar ocupan en la arquitectura del peronismo provincial.
Pero hay un elemento que merece atención. Si Uñac efectivamente apostó por este espacio, lo hizo contra un dirigente que supo ser un aliado importante durante su administración y que todavía conserva una posición de fortaleza dentro del peronismo sanjuanino. ¿Es una manera de ajustar cuentas con Cabello? ¿Por qué? ¿Es una disputa por el control futuro de la estructura sindical del PJ?
En esa interpretación apareció con fuerza Aballay. El intendente de Pocito fue uno de los dirigentes partidarios que estuvo en el camping de la UOM y, según la lectura que hicieron en la CGT, habría tenido un papel en la movilización de asistentes. La acusación que circula internamente habla de gente y pasajes para garantizar concurrencia. Incluso hubo dirigentes que buscaron diferenciar la cantidad de asistentes del volumen real de representación gremial.
“Lo mejor que nos puede pasar es que ellos rompan. Así generan anticuerpos”, dijo en privado uno de los dirigentes que participó del análisis. Y apuntó directamente contra Aballay: “El Fabio es el que ha movilizado”.
Naturalmente, una de las lecturas posibles sobre el nacimiento de las 62 es la cercanía legislativa de Cabello al oficialismo provincial de Marcelo Orrego. El cegetista acompañó varias iniciativas del orreguismo en la Cámara de Diputados y se desmarcó del bloque Justicialista. Quizá la idea de bancar a la disidencia sindical tiene un mensaje sobre el compartamiento en la Legislatura. No es la interpretación cegetista, que cree que Uñac y compañía apuntaron directamente contra Cabello, pero no por la cuestión parlamentaria, sino para hacerse del sello de la CGT. "Están enojados porque no pueden manejar la CGT, no pueden decir a dónde va ni cómo", graficó una fuente.
La pregunta es obvia. Quedó abierta. ¿A quién va a convocar el PJ para el 2027? ¿Al Movimiento Político Sindical de Cabello o a las 62 Organizaciones? El "cabellismo" recordó una frase de José Ignacio Rucci contra Agustín Tosco: "Va a ser siempre el caballo de Troya en el movimiento sindical. El solo hecho que haya nombrado que va a crear una Intersindical demustra que quiere dividir al movimiento obrero", dijo el preferido de Perón en una de sus últimas entrevistas televisivas.