Mauricio Macri volvió a mover las piezas del PRO después de un período de bajo perfil y pidió a los dirigentes del partido que recuperen protagonismo y “no se escondan”. En paralelo, el expresidente mantuvo una conversación con Karina Milei para avanzar en la posibilidad de conformar una mesa política entre el PRO y La Libertad Avanza.
El contacto entre Macri y la secretaria general de la Presidencia se produjo días atrás y se extendió durante aproximadamente media hora. Según fuentes al tanto de la conversación, uno de los principales temas fue la posibilidad de establecer un espacio de coordinación entre el Gobierno y el partido fundado por el expresidente.
La intención sería que esa mesa tenga distintos ejes de trabajo: electoral, parlamentario, gestión y actividad política cotidiana. Desde el PRO sostienen que el objetivo es coordinar estrategias para “blindar el cambio”.
Sin embargo, en el oficialismo hay cautela. Algunos dirigentes libertarios relativizan la posibilidad de un acuerdo y consideran que el movimiento de Macri busca fortalecer su posición de cara a una eventual negociación política.
Una reunión clave entre el PRO y el Gobierno
El primer paso concreto se dará este jueves, con una reunión prevista para las 11 entre representantes de ambos espacios.
Por el Gobierno participarán Diego Santilli y Eduardo “Lule” Menem, mientras que el PRO estará representado por Cristian Ritondo y Fernando De Andreis.
La reunión tendrá como objetivo inicial explorar posibles acuerdos y, especialmente, comenzar a construir un vínculo de confianza entre ambos sectores.
“Es una primera reunión para empezar a transitar el camino de un posible acuerdo”, señalaron desde la Casa Rosada, aunque aclararon que se trata apenas de un primer encuentro.
Desde el PRO también remarcan que no esperan cerrar un acuerdo inmediato, sino comenzar una negociación que podría extenderse durante los próximos meses.
La negociación entre Macri y Milei parte con diferencias
En el PRO reconocen que la negociación con La Libertad Avanza no será sencilla y que el partido llega con menor poder de negociación que el Gobierno.
Los dirigentes macristas buscan hacer valer principalmente su estructura territorial, especialmente en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, además de su representación parlamentaria y su experiencia de gestión.
Sin embargo, dentro del propio PRO admiten una dificultad central: en la Casa Rosada existe incertidumbre respecto de la capacidad de Macri para competir electoralmente y mantener liderazgo dentro del espacio opositor.
“Vos podés sacar a todos los dirigentes a la calle, pero si no tenés un candidato, es muy complicado”, reconoció un dirigente del partido.
La posibilidad de una mesa común entre el PRO y La Libertad Avanza no es nueva. Macri ya había intentado avanzar con un esquema similar antes de viajar al Mundial, aunque finalmente las conversaciones no prosperaron.
Ahora, con el regreso del expresidente a la actividad política y el Gobierno buscando ordenar su vínculo con distintos sectores, ambos espacios volverán a sentarse a negociar. El primer objetivo será determinar si existen condiciones para construir una alianza política más amplia o si las diferencias internas terminarán imponiéndose.