Radiotelescopio chino-argentino: la UNSJ activó las gestiones ante Defensa para destrabar el proyecto

El decano de Exactas, Jorge Castro, confirmó que la Universidad pidió una audiencia con el Ministerio de Defensa para renovar el aval institucional. La facultad mantiene contacto permanente con la cartera nacional y espera una definición en los próximos días.

Aunque la parálisis del radiotelescopio chino-argentino en San Juan no es nueva, la novedad pasa ahora por el frente de gestiones que la Universidad Nacional de San Juan activó ante el Ministerio de Defensa de la Nación para intentar destrabar el proyecto.

El decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Jorge Castro, confirmó que solicitó formalmente una audiencia con el titular de la cartera nacional, en el marco de una disposición del Ejecutivo que obliga a todos los proyectos vinculados al estudio del espacio a contar con un aval específico de Defensa.

“Hablé con la secretaria privada del ministro -Carlos Presti- para pedir una audiencia. Esto responde a una disposición que salió del Ejecutivo, donde se establece que toda actividad vinculada al estudio del espacio debe tener el aval del Ministerio de Defensa”, explicó en Informadísimos, el programa del periodista Fernando Ortiz en Radio Colón.

El punto central, según detalló, es que el convenio original del radiotelescopio quedó técnicamente caduco, lo que obliga a encarar una renovación formal que, en los hechos, abrió una nueva instancia de revisión política.

“Se puede interpretar como que hay que empezar de cero, pero en realidad estamos hablando de una renovación del convenio. Por eso queremos reunirnos con el ministro y explicarle el proyecto en detalle”, señaló Castro.

La facultad mantiene contacto permanente con la cartera nacional y espera una definición en los próximos días. “Estamos llamando prácticamente todos los días para ver si hay novedades”, admitió el decano.

El proyecto, conocido como CART (Radiotelescopio Chino-Argentino), es una iniciativa conjunta entre la Universidad Nacional de San Juan, el CONICET, el Gobierno de San Juan y la Academia China de Ciencias, orientada a la observación astronómica mediante ondas de radio. El instrumento —de 40 metros de diámetro y unas mil toneladas de peso— está llamado a convertirse en uno de los desarrollos científicos más ambiciosos del país.

En paralelo a las gestiones políticas, el proyecto sigue condicionado por la retención de equipos en la aduana desde septiembre del año pasado. Para Castro, ambos frentes están directamente vinculados.

“Mi percepción es que eso se va a destrabar en tanto se firme la renovación del convenio”, sostuvo.

El trasfondo, sin embargo, excede lo administrativo. El decano reconoció que el contexto geopolítico juega un rol en las demoras, en especial por las suspicacias en torno al vínculo con China.

“Esto queda encuadrado en un contexto geopolítico, pero nuestros argumentos han sido siempre los mismos: es un proyecto absolutamente científico”, remarcó.

Para reforzar esa posición, investigadores de la UNSJ expusieron el proyecto en Estados Unidos, en un evento sobre seguridad espacial realizado en Nuevo México. Según Castro, la recepción fue positiva y sirvió para despejar dudas.

“Hemos manifestado en todos los ámbitos nuestra predisposición a dialogar y a incorporar las cláusulas necesarias para que no quede ninguna duda sobre el uso científico del radiotelescopio”, afirmó.

En esa línea, cuestionó versiones que circularon en algunos medios nacionales: “Decir que esto es un radar es como confundir una pelota de fútbol con una de rugby”.

Otro de los puntos que abordó Castro fue el impacto económico de la demora. Si bien aclaró que el equipamiento y la obra están financiados por China, advirtió que el paso del tiempo puede tener efectos indirectos.

“No es más caro en términos generales porque lo financia China, tanto el instrumento como la obra civil. Lo que sí puede encarecerse son los costos vinculados a la inflación cuando se retome la obra civil”, explicó.

El decano recordó que el radiotelescopio implica una inversión cercana a los 15 millones de dólares y subrayó la imposibilidad de que Argentina afronte un desarrollo de esa magnitud por sí sola.

“En el país no tenemos la tecnología ni los recursos para algo así. Por eso resulta un despropósito que no se pueda avanzar”, planteó.

Mientras la definición política no llega, el proyecto expone una contradicción interna del propio Estado: se sigue financiando la formación de recursos humanos en radioastronomía, pero la infraestructura permanece detenida.

“El project manager del proyecto sigue financiado por el CONICET y se han incorporado investigadores a carrera. Se está formando gente, pero no avanza la obra”, planteó Castro.

Actualmente, el predio mantiene una actividad mínima. Un ingeniero chino permanece en San Juan y el equipo local continúa trabajando, aunque limitado a tareas académicas.

“Hoy se hacen actividades teóricas, no como quisiéramos, que es con el radiotelescopio funcionando”, explicó.

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