Ruta 40 Norte: cómo será la obra que transformará 143 kilómetros entre Albardón y Jáchal

El proyecto se divide en tres tramos y contempla una doble calzada, terceras trochas, repavimentación, alcantarillas y defensas para mejorar la seguridad y conectividad.

La obra fue diseñada en tres sectores, con soluciones de ingeniería diferentes. El primero contempla una transformación profunda con la construcción de una doble calzada; el segundo sumará terceras trochas para facilitar los sobrepasos; mientras que el tercero tendrá como prioridad reforzar la infraestructura existente frente a lluvias y crecientes.

Doble calzada entre Albardón y Villicum

El Sector I comprende 12 kilómetros, entre Albardón y Villicum, y será el tramo que tendrá la mayor transformación.

Allí se construirá una doble calzada, con dos carriles por cada sentido de circulación y una separación física mediante un divisor central de hormigón tipo New Jersey.

Cada calzada tendrá 7,30 metros de ancho, conformados por dos carriles de 3,65 metros cada uno. Además, contará con banquinas pavimentadas de 3 metros.

La nueva configuración permitirá aumentar la capacidad de circulación y separar físicamente los sentidos de tránsito, con el objetivo de elevar las condiciones de seguridad en uno de los sectores de la Ruta 40 que concentra mayor cantidad de vehículos.

Terceras trochas para facilitar los sobrepasos

El Sector II, de 39 kilómetros, se extenderá desde Villicum hasta Talacasto. En este tramo se mantendrá la calzada simple, con dos carriles de 3,65 metros y banquinas pavimentadas.

La principal novedad será la incorporación de terceras trochas en sectores estratégicos. Estos carriles permitirán generar espacios adicionales para realizar sobrepasos y favorecer el desplazamiento tanto de vehículos particulares como del transporte pesado.

Además, se construirán nuevas alcantarillas y defensas, obras destinadas a mejorar el escurrimiento del agua y reforzar la protección de la ruta ante lluvias intensas y crecientes.

Más infraestructura entre Talacasto y San Roque

El tramo más extenso será el Sector III, que comprende 92 kilómetros entre Talacasto y San Roque, en el departamento Jáchal.

En este sector no se plantea una transformación de la calzada como la prevista entre Albardón y Villicum, sino un fuerte refuerzo de la infraestructura existente.

Los trabajos contemplarán alteos de la calzada, nuevas alcantarillas y defensas. Los alteos permitirán elevar los sectores más expuestos al escurrimiento de agua, mientras que las nuevas alcantarillas favorecerán el paso controlado de los caudales y las defensas ayudarán a proteger la ruta.

El objetivo será reducir las interrupciones de tránsito que pueden producirse durante períodos de lluvias y crecientes y garantizar una mayor transitabilidad durante todo el año.

Una obra clave para el norte sanjuanino

La modernización de la Ruta 40 Norte apunta no solo a mejorar las condiciones de circulación, sino también a acompañar el crecimiento económico y productivo de San Juan.

Una ruta con mayor capacidad y mejores condiciones de seguridad permitirá fortalecer la conexión de las localidades del norte provincial y facilitar el acceso a hospitales, escuelas, organismos públicos y centros comerciales.

A su vez, la obra tendrá impacto en el transporte de cargas, la producción, la actividad minera y el turismo. También buscará fortalecer la conexión hacia el Paso Internacional de Agua Negra, uno de los corredores estratégicos para la integración de San Juan con Chile.

De esta manera, los tres tramos de la intervención apuntan a resolver problemas diferentes de uno de los principales corredores viales de la provincia: más capacidad y seguridad entre Albardón y Villicum, mayores posibilidades de sobrepaso entre Villicum y Talacasto y una infraestructura más resistente frente al agua entre Talacasto y San Roque.

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