El bizcochuelo casero es un elemento de pastelería básico que se adapta a toda ocasión. En cada familia hay una receta que se verifica y comparte a la siguiente generación.
El bizcochuelo casero es un elemento de pastelería básico que se adapta a toda ocasión. En cada familia hay una receta que se verifica y comparte a la siguiente generación.
El bizcochuelo casero es una de esas recetas clásicas y fáciles de preparar que con pocos ingredientes y en sólo 40 minutos resuelven la merienda de toda la familia.
Se trata de una torta apta todo gusto, ya que se puede rellenar, cubrir y decorar con ingredientes variados, como por ejemplo, dulce de leche, chocolate, manzanas, crema chantilly, crema pastelera, entre otros.
Durante los últimos tiempos, el bizcochuelo casero se popularizó su venta en almacenes y panaderías bajo el nombre de “torta matera”.
La clave para lograr que el bizcochuelo quede alto y esponjoso es no abrir el horno durante la cocción, para evitar que pierda volumen.


Se llama a punto de letra o punto de cinta al batido prolongado de huevos y azúcar con la batidora. Al batir durante 10-12 minutos, la mezcla se vuelve más clara y espesa.
Es llamado a punto de letra al batido porque al levantar las espátulas de la batidora y caer la mezcla se puede formar una letra sin que se deforme, que podremos visualizar sobre la preparación.
Después de hacer la mezcla perfecta, la temperatura incorrecta del horno puede jugar una mala pasada. Si es muy baja, el centro del bizcocho no llegará a cocinarse adecuadamente ni a desarrollar la miga. Es muy probable que, en ese caso, queden restos de masa cruda.
Por el contrario, si es demasiado alta, se dorará rápidamente por fuera, faltando cocción interna. La temperatura debe ser constante, subirla o bajarla, influirá en el producto final.
Otro factor que pudo haber influido en la mala cocción es abrir el horno antes de tiempo. Si la miga no está sostenida, hará que se genere un hundimiento. Lo mismo sucede si se retira el bizcochuelo antes de tiempo.
Un cambio brusco de temperatura, como retirarlo del horno y llevarlo a un lugar frío, puede hundir el centro. Lo ideal es dejarlo enfriar en el molde, sobre una rejilla. Una vez frío, se puede desmoldar.

Cada casa tiene un horno diferente y es clave conocerlo antes de cocinar una masa batida. Es posible que las resistencias (si es eléctrico) funcionen desparejas, lo que hará que se cocine desparejo.
El exceso de harina también puede hacer que el bizcocho quede con una “joroba torcida”. En cambio, si el bizcochuelo queda agrietado, esto puede deberse a dos problemas: demasiada cocción o temperatura muy elevada.
Una baja temperatura en el horno, puede hacer que la miga resulte apelmazada y pesada. Otro factor, puede ser el batido, si no se realizó en forma envolvente, quedará una interior compacto.
Puede ser preparada tanto por adultos como por niños y acompañada de mate, té o café, o incluso como un postre independiente con el relleno y la cobertura deseada.
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