La rosca de Pascua es un tipo de pan leudado, es decir, fermentado con levadura, algo dulce y pegajoso, que se decora con crema pastelera, cerezas y huevos. Los orígenes de esta rosca dulce se remontan a festejos antiguos en los que pedían por la generosidad de la tierra y, en agradecimiento, ofrendaban tortas redondas muy dulces hechas con higos, dátiles y miel. La forma circular de la rosca de Pascua simboliza la unión, el renacer eterno y la continuidad, tres elementos que son pilares para la Semana Santa. Como todo postre, en cada región existen variantes para su elaboración, decoración y forma, pero el símbolo siempre es el mismo: festejar la unidad y la generosidad.

