Con solo espinaca salteada, buen queso y pollo, se logra una receta que van a disfrutar todos. Las pechugas rellenas se pueden dorar en la sartén y terminar en el horno, o cocinar directamente al horno para una versión más liviana. Van bien con una ensalada, puré, papas al horno o arroz, según el día y las ganas.
Este sabroso plato es ideal para todos aquellos que quieran cuidarse y comer más saludable pero sin resignar sabor. Diario de Cuyo te cuenta una receta imperdible.
Limpiar las espinacas, lavarlas y cocinarlas 2 minutos en agua hirviendo con sal. Escurrir bien y reservar.
Colocar la cebolla picada en una sartén con un poco de aceite. Cuando esté tierna, añadir las espinacas escurridas, remover y cocinar todo junto unos minutos más. Dejar enfriar, mezclar con el queso crema y salpimentar.
Paso 3
Abrir las pechugas de pollo en forma de libro y superponerlas ligeramente. Repartir la mezcla de espinacas en el centro y cerrar formando un rollo. Salpimentar y envolver en papel de horno. Colocarlo en una fuente e introducirlo en el horno precalentado a 180°.
Paso 4
Cocinar el rollo unos 20 minutos, retirarlo del horno, desenvolverlo y colocarlo de nuevo en la fuente. Rociarlo con un chorrito de aceite, introducirlo en el horno y proseguir la cocción 6-8 minutos o hasta que esté dorado. Dejarlo entibiar y cortarlo en rodajas de unos 2 cm de grosor, servir.
Tips para que la receta sea un éxito
- Añadir un poco de ajo picado al saltear las espinacas para intensificar el sabor del relleno.
- Elegir un queso que funda bien, pero no se escape todo, puede ser port salut, provolone o una mezcla con parmesano.