Mudarse de un pequeño pueblo al sur de Córdoba a Buenos Aires puede ser una gran revolución. Más aún si se considera que el cambio es para trabajar en el show más visto de la televisión argentina. En todo caso, hay que consultárselo a Ana Izaguirre (26), integrante del staff de bailarinas de ShowMatch.

 

"No estaba acostumbrada a todo esto, el ambiente es muy difícil y competitivo. Vengo de un lugar donde nos conocemos todos y acá tenés que hacer tu propio camino: ser un poco egoísta en ese sentido", revela a Teleshow esta joven oriunda de Huinca Renanco, un pueblo ubicado cerca del límite con La Pampa.

 

Ana estudió psicología y diseño de moda hasta que se dio cuenta de que su verdadera pasión era la danza. Se formó en ritmos latinos (salsa, bachata, cha cha chá, entre otros) y en 2012 quedó seleccionada en el reality Soñando por bailar. Pasó ocho etapas hasta que quedó eliminada, "Mi papá nunca se enteró que me presenté al casting hasta que entré a la casa del programa. Fue un cambio muy brusco, mi forma de ser era muy aniñada y no entendía nada".

 

Tras aquella experiencia volvió a su pueblo natal, pero cuando se enteró de que estaba abierto el casting para ser bailarina de ShowMatch, no dudó en presentarse. Y quedó seleccionada. "Es difícil llegar. Yo estoy súper agradecida porque no tengo contactos ni soy 'la novia de…'. Este es mi camino, mi esfuerzo día a día".

 

"El grupo con las otras bailarinas es lindo pero obviamente tenemos diferencias y me llevo mejor con unas que con otras", cuenta sobre un staff que siempre está en boca de todos.

 

"No hay mucha competencia entre nosotras pero algunas matarían por llegar a ser famosas o ser la famosa en la pista. Pero más allá de eso, por suerte se puede convivir", cuenta Anita -como le dicen sus amigas-, dueña de un físico privilegiado en su 1.73 de altura.

 

A pesar de profesar un perfil bajo, su irrupción en la pista del Bailando -nada más y nada menos que junto a Marcelo Tinelli (57)- ha dado qué hablar. Los eximios bailarines Martín Pico y Yegven Dimitrenko abrieron el ritmo Cha Cha Pop y Moria Casán le propuso a Izaguirre demostrar sus dotes frente a todos: terminó superando las expectativas, y dejó mudo al conductor con una gran improvisación.

 

"Moria ya me venía nombrado y todo el mundo me decía 'Ana, no seas tonta, tenés que aprovechar esta oportunidad'. Yo me decía: '¿Cómo voy a bailar con Tinelli? ¡Es mi jefe!'. No tengo registro de nada de lo que pasó esa noche. Fueron minutos en los que no podía ni escuchar la música, por los nervios".

 

"No tengo relación con Tinelli ni con el jurado, por eso me dio mucha vergüenza. Moria es una genia, siempre que puede darnos un lugar en el programa lo hace", destaca Ana, que después de aquella performance fue convocada por Rocío Guirao Díaz (33) para bailar el ritmo libre junto a ella y Nicolás Paladini (37).

 

Sobre su situación sentimental, asegura que no está en pareja: "Estoy sola y bien. Soy una persona independiente y si llega la oportunidad… Realmente me tengo que enamorar completamente para jugármela".

 

Esta advertencia tiene un motivo. "No tuve buenas experiencias amorosas en mi vida". Hace poco vivió un desamor que la marcó: "El primer año que estuve en Buenos Aires, quien yo creía que era mi mejor amiga terminó con mi novio de aquel entonces".

 

Las heridas profundas tardan en sanar. Pero eso no le impide a Ana disfrutar de un gran momento personal y conocer las puertas de la popularidad.

 

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