28 de julio de 2026 - 19:24

Hepatitis en San Juan: dos años sin casos de tipo A y un promedio de 75 diagnósticos de la variante B y C

En el marco del Día Mundial contra la Hepatitis, desde el Ministerio de Salud brindaron información en torno a los casos, cómo detectar el virus y cómo evitar el contagio.

En mayo de este año un reporte del Ministerio de Salud confirmó un incremento en casos de hepatitis A, con una mayor incidencia en la población de 20 a 39 años. En San Juan el escenario es distinto, ya que desde el 2024 no se registran pacientes infectados con el virus. Sin embargo, el panorama no es el mismo para las hepatitis B y C, que suman alrededor de 75 nuevos casos promedio por año entre ambas.

En el marco del Día Mundial contra las Hepatitis, el jefe del Programa Provincial de VIH, ITS y Hepatitis Virales del Ministerio de Salud, Dr. Miguel Rueda, explicó que la provincia sostiene una estrategia basada en la prevención y el diagnóstico temprano mediante testeos distribuidos tanto en hospitales como en centros de salud. "Venimos trabajando con estudios de laboratorio convencionales y también con test rápidos en centros de salud que no cuentan con laboratorio. Las personas pueden acercarse sin necesidad de ayuno y acceder al diagnóstico", indicó el profesional a DIARIO DE CUYO.

Con relación a la cantidad de casos detectados en la provincia, el funcionario de Salud precisó que en promedio se detectan 50 casos anuales de hepatitis B y 25 de hepatitis C. Gran parte de los casos se detectaron gracias a los centros de testeo como a las distintas acciones que realizan desde Salud.

Cómo se contagia la hepatitis y su sintomatología

De acuerdo a lo que explicó el doctor Rueda, la hepatitis A suele manifestarse como una infección aguda y se transmite principalmente por vía fecal-oral, generalmente asociada a problemas de higiene o consumo de alimentos y agua contaminados.

En el caso de las variantes B y C, el virus se puede contagiar por medio del contacto con sangre con elementos contaminados.

"Hoy las tres hepatitis también se consideran infecciones de transmisión sexual. Por eso insistimos en el uso del preservativo, que no solo previene embarazos y otras ITS, sino también hepatitis", precisó Rueda.

Al hablar de sintomatología, hay que saber que para la variante A, sus principales señales son coloración amarillenta de la piel y los ojos, orina oscura, malestar general y un cuadro similar al gripal. Distinta es la situación de las hepatitis B y C. Ambas pueden evolucionar silenciosamente durante años, transformarse en enfermedades crónicas y, si no son tratadas, derivar en cirrosis o cáncer de hígado. Ante ese escenario, el profesional recomendó realizar al menos un control anual, especialmente en personas con factores de riesgo, ya que actualmente existen tratamientos eficaces.

"En hepatitis C el tratamiento puede curar la enfermedad. En hepatitis B permite mantenerla controlada y evitar complicaciones", sostuvo.

Otro de los puntos sobre los que hizo hincapié fue la prevención. Tanto la hepatitis A como la B cuentan con vacunas incluidas en el Calendario Nacional de Vacunación, mientras que para las tres formas virales resulta fundamental adoptar medidas de cuidado.

Con una provincia libre de hepatitis A desde hace más de dos años, pero con decenas de diagnósticos anuales de hepatitis B y C, el desafío sanitario continúa siendo el mismo: ampliar el acceso a los testeos, sostener la cobertura de vacunación y reforzar las medidas preventivas para evitar que estas infecciones avancen de manera silenciosa.

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