15 de julio de 2026 - 09:58

Que los nervios no saquen tarjeta roja a tu corazón: las recomendaciones de una cardióloga sanjuanina para vivir un partido en paz

La cardióloga Julieta Vera Janavel brinda una serie de recomendaciones en la previa al enfrentamiento Argentina vs. Inglaterra, para que el corazón no sufra.

No es novedad que los partidos de Argentina en el Mundial despiertan pasiones dormidas, un agite constante y provocan una revolución de emociones que, si no se transitan a conciencia, pueden derivar en un problema de gravedad. Enojo, estrés, susto y hasta gritar un gol pueden elevar la presión arterial e incluso poner en jaque el corazón. Para evitar males físicos, una especialista sanjuanina comparte claves fundamentales a tener en cuenta para cuidar la salud mientras se disfruta del encuentro deportivo.

Se trata de la Dra. María Julieta Vera Janavel, médica cardióloga, especialista en Cardiología Nuclear, expresidenta del Distrito San Juan de la Sociedad Argentina de Cardiología y secretaria técnica del Consejo de Aspectos Psicosociales de la Enfermedad Cardiovascular de esa entidad, quien en diálogo con DIARIO DE CUYO destacó que, si bien sentir no es evitable, las personas pueden aprender a responder mejor antes eventos externos que elevan la presión.

“No podemos evitar sentir; sí podemos aprender a responder mejor a lo que sentimos. Ese entrenamiento también protege al corazón. Ojalá este Mundial también nos recuerde que cuidar la salud cardiovascular implica controlar los factores de riesgo, pero también aprender a gestionar nuestras emociones de una manera saludable”, precisó la profesional.

  • ¿Hasta qué punto un partido, en este caso del Mundial, puede afectar la salud y, en particular, el corazón de las personas?

-Un partido de esta magnitud puede generar una respuesta de estrés agudo muy intensa. En la mayoría de las personas esto se manifiesta como nerviosismo, palpitaciones o un aumento transitorio de la presión arterial y de la frecuencia cardíaca, sin mayores consecuencias. Sin embargo, en personas vulnerables, esa situación puede actuar como desencadenante de un evento cardiovascular.

Es importante aclarar que un partido de fútbol, por sí solo, no provoca un infarto en una persona sana. Habitualmente existe un terreno previo: enfermedad cardiovascular conocida o no diagnosticada, hipertensión, diabetes, colesterol elevado, tabaquismo u otros factores de riesgo mal controlados. Si a eso se suman la tensión emocional, una comida abundante, el exceso de alcohol o el cigarrillo, el riesgo aumenta.

Los grandes eventos deportivos han sido estudiados como desencadenantes de infarto, accidente cerebrovascular y arritmias, especialmente en personas con enfermedad cardiovascular previa. Por eso es importante disfrutar el partido, pero también hacerlo cuidando nuestra salud.

  • ¿Qué le sucede al cuerpo durante momentos de alta tensión y cómo podemos regular esa respuesta?

-El estrés es una respuesta normal del organismo frente a situaciones que vivimos como importantes o desafiantes. Durante esos momentos se activa el sistema nervioso simpático y aumenta la liberación de adrenalina y noradrenalina. Como consecuencia, el corazón late más rápido, aumenta la presión arterial y el organismo consume más oxígeno.

También pueden aparecer respiración acelerada, tensión muscular, sudoración, temblor o palpitaciones. Esta respuesta no es mala en sí misma; es un mecanismo fisiológico de adaptación. El problema aparece cuando es muy intensa o cuando ocurre en personas con enfermedad cardiovascular.

En esos momentos puede ayudar hacer una pausa, relajar conscientemente los músculos y realizar respiraciones lentas y profundas, con una espiración más prolongada que la inspiración. Si sentimos que la emoción nos sobrepasa, también puede ser útil alejarnos unos minutos de la pantalla.

Estos son recursos sencillos que pueden colaborar a atravesar un momento de mucha tensión. Pero también es una buena oportunidad para recordar que la gestión de las emociones puede aprenderse y entrenarse. Hoy contamos con múltiples estrategias respaldadas por evidencia científica, como técnicas de respiración, relajación, mindfulness y abordajes cognitivo-conductuales, que ayudan a afrontar situaciones de alto impacto emocional, ya sea un partido del Mundial, un problema familiar, una enfermedad o una situación laboral. Así como entrenamos el cuerpo para cuidar el corazón, también podemos entrenar la manera en que respondemos al estrés. Ante cualquier inquietud, siempre es recomendable consultar con el equipo de salud.

  • ¿Quiénes deben extremar los cuidados?

-Principalmente quienes ya tuvieron un infarto, una angioplastia, una cirugía cardíaca, un accidente cerebrovascular o presentan enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca o arritmias.

También deben prestar especial atención las personas que tienen múltiples factores de riesgo cardiovascular, como hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, obesidad, sedentarismo o tabaquismo, especialmente si no se encuentran bien controlados.

  • ¿Cómo se pueden reducir los riesgos antes y durante el partido?

-Es importante mantener la medicación habitual y no suspenderla por cuenta propia.

Conviene llegar al partido bien descansados e hidratados, evitar comidas muy abundantes y elegir una picada con opciones más saludables, incorporando frutas, vegetales, frutos secos sin exceso de sal o quesos magros. También es recomendable evitar los excesos de alcohol, no fumar y no combinar bebidas alcohólicas con energizantes.

Finalmente, compartir el partido en un ambiente agradable, en familia o con amigos, recordando que se trata de un acontecimiento deportivo, también ayuda a disminuir el impacto del estrés.

  • ¿Cuáles son los signos de alarma?

-Las emociones forman parte de la vida y también del deporte. Se puede gritar un gol, emocionarse o sufrir un penal. No se trata de no sentir, sino de aprender a responder de una manera saludable a aquello que sentimos.

Si durante el partido aparece dolor u opresión en el pecho, falta de aire intensa, palpitaciones persistentes, desmayo o síntomas neurológicos como dificultad para hablar, pérdida de fuerza en un brazo o una pierna o desviación de la boca, es fundamental consultar de inmediato y no esperar a que termine el partido.

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