Lo que comenzó como una idea en los días de encierro de la pandemia hoy se transformó en una marca que representa uno de los sabores más característicos de Valle Fértil. Natalia Fernández encontró en la cidra, una fruta emblemática de la zona, la inspiración para crear un alfajor distinto y, seis años después, sueña con arribar en el Festival de Doma y Folklore de Jesús María.
La historia de Miskinay Alfajores Artesanales nació cuando la actividad cotidiana se detuvo por la pandemia. "Me puse a pensar qué podía hacer. Nosotros somos de Astica y tenemos un fruto muy conocido como es la cidra. Entonces dije: 'Voy a hacer un alfajor, voy a innovar una masa'", recordó Fernández en diálogo con DIARIO DE CUYO.
Aquella apuesta tuvo una rápida aceptación. El alfajor de cidra se convirtió en la insignia de la producción y dio origen a una línea cada vez más amplia de sabores elaborados con frutos regionales, como pomelo, limón, alcayota entre otros.
Para ampliar la propuesta y mejorar la calidad, Fernández realizó capacitaciones con pasteleros de San Juan y Mendoza, además de distintos cursos impulsados por el Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación, apostando a que su emprendimiento pueda crecer y salir de las fronteras vallistas.
El sueño de llegar con los alfajores de cidra a Jesús María
Durante la última edición del Festival de Jesús Maria, Fernández tuvo la oportunidad de participar gracias a un espacio gestionado por el municipio de Valle Fértil. El objetivo fue promocionar la producción local y presentar la novedad de los alfajores de cidra ante miles de visitantes, ofreciendo degustaciones entre los presentes que no dejaron de sorprenderse por el sabor.
Ahora la meta es mucho más ambiciosa. "Este año tenemos la ilusión y el sueño de poder llegar a Jesús María a vender. Es un sueño, porque son productos muy nuestros y en Córdoba llaman mucho la atención", expresó la vallista.
Reconoce que el desafío implica una importante inversión para trasladar toda la producción, pero considera que el esfuerzo vale la pena por la proyección que puede significar para la marca. Sucede que siendo uno de los festivales más convocantes del país, para Natalia es una excelente oportunidad para conquistar nuevo público y poder llegar con sus productos a otras regiones del país. Sin embargo, el costo detrás del sueño es elevado, por lo que se están llevando a cabo las gestiones lograr el arribo del emprendimiento.
Dónde encontrar los productos de Natalia Fernández
Actualmente, los alfajores pueden conseguirse principalmente en Valle Fértil, en el Parque Provincial Ischigualasto donde Natalia deja parte de su producción para que pueda ser adquirida. Además, tiene una activa presencia en distintas fiestas del departamento y vende por encargue por medio de su cuenta de Instagram @miskinay_alfajores.
Desde el emprendimiento esperan poder encontrar la manera de llegar a otros puntos fuera del departamento. Sucede que han registrado pedidos desde el Gran San Juan, Mendoza y La Rioja, pero la distancia y la logística todavía representan un desafío.
Mientras tanto, el objetivo permanece intacto: que los alfajores de cidra, nacidos de una idea en plena pandemia, encuentren cada vez más lugar fuera de Valle Fértil y, especialmente, en uno de los festivales más convocantes del país.