Difunta Correa: un equipo de la UNSJ y del Arzobispado de San Juan investiga su existencia

Ya comenzó un trabajo conjunto sin precedentes, para rastrear documentos y analizar el origen de la extendida devoción popular.

Por primera vez, al menos con esta profundidad, la Difunta Correa está bajo la lupa. Iniciativa conjunta del Arzobispado de San Juan y el Instituto de Historia Regional Argentina “Héctor Arias” de la UNSJ, ya comenzó la investigación que tiene por objeto “determinar, a partir de fuentes documentales confiables, la existencia de Deolinda Correa”.

El equipo -coordinado por Carlos Moreno, José Juan García y Fredi Varas- está en plena recolección de pruebas: localizar documentación que certifique de manera fehaciente su existencia real, sustento científico para una devoción multitudinaria, que trasciende ampliamente las fronteras de San Juan.

Este trabajo, titulado “Proyecto de Localización Documental referido a la Difunta Correa”, se inscribe en el Programa Universitario de “Estudio de las Expresiones de la Religiosidad en la Historia Local y Regional” del Instituto Héctor Arias, perteneciente a la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes (FFHA) de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ); y se prevé que se extienda por tres años.

“Nos animamos a preguntarnos si pudiéramos llegar a contribuir entre todos y entonces se inició este proceso”, dijo a DIARIO DE CUYO el presbítero José Juan García, uno de los coordinadores clave del equipo e integrante del Instituto hace un par de años. El sacerdote subrayó que, dada la magnitud de esta fe, coexisten múltiples tradiciones orales, unas coincidentes, otras no, por lo que la intención es "ir más allá de eso y darle un soporte científico a lo ya investigado y a todos los relatos habidos".

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Parte del equipo que trabaja en este proyecto de localización documental, junto a las autoridades: la decana Myriam Arrabal, por la FFHA, y Monseñor Jorge Lozano, por el Arzobispado de San Juan.

Parte del equipo que trabaja en este proyecto de localización documental, junto a las autoridades: la decana Myriam Arrabal, por la FFHA, y Monseñor Jorge Lozano, por el Arzobispado de San Juan.

Archivos, hallazgos tempranos y colaboración

En plena tarea de colección para posterior análisis, el rastreo se realiza de forma exhaustiva mediante células de trabajo de dos o tres personas destinadas a revisar libros de bautismos y matrimonios en archivos parroquiales de La Merced y la Iglesia Catedral, además de Angaco, San Martín, Jáchal y Albardón. También se trabaja junto a la organización Family Search, que facilitó el acceso a sus plataformas digitalizadas.

“Estamos justamente buscando datos y también recibiendo aportes de la gente, porque nos escribe gente, nos deja su fotocopia de lo que tiene en torno a la historicidad de Deolinda Correa, hay mucho entusiasmo", dijo el sacerdote, doctor en Teología, Filosofía e Historia.

En esta etapa inicial, uno de los indicios documentales más sólidos bajo análisis remite a una pista sobre el hijo de Deolinda, que también es objeto de estudio. García relató que en el diario sanjuanino El Zonda, con fecha de 1865, apareció dos veces un aviso de un ciudadano llamado Baudilio Bustos Correa, quien fijaba su domicilio a pocas cuadras de la Plaza 25 de Mayo antes de mudarse a Córdoba. El equipo intenta certificar de manera definitiva si se trata del hijo de la mítica Deolinda y si hay descendencia. A la par, se recibieron comunicaciones de un párroco de La Rioja con datos cercanos a la zona de Tigre de los Llanos.

Difunta Correa: la otra posibilidad

Ante la probabilidad de no hallar documentos definitivos y suficientes, García se mantiene prudente: "En el peor de los casos, que no tuviéramos finalmente documentos en mano que prueben fehacientemente su existencia, tampoco estaríamos habilitados para decir que Deolinda Correa no existió, simplemente estaremos habilitados para decir 'no encontramos', que no es lo mismo", señaló. Y añadió que la devoción conlleva un fuerte arraigo ético: "Es una tradición oral que se ha transmitido muy fuerte y conlleva muchos valores morales también. Estaremos hablando de la fidelidad en el matrimonio al marido de parte de Deolinda, del cuidado del hijo, de la comunión en familia", dijo. Y cerró: “Es una expresión religiosa muy fuerte, arraigada, profunda y siempre respetable”.

En el peor de los casos, que no tuviéramos finalmente documentos en mano que prueben fehacientemente su existencia, tampoco estaríamos habilitados para decir que Deolinda Correa no existió, simplemente estaremos habilitados para decir 'no encontramos', que no es lo mismo En el peor de los casos, que no tuviéramos finalmente documentos en mano que prueben fehacientemente su existencia, tampoco estaríamos habilitados para decir que Deolinda Correa no existió, simplemente estaremos habilitados para decir 'no encontramos', que no es lo mismo

El equipo de trabajo

El “Proyecto de localización documental…” es coordinado por docentes e investigadores especializados en historia y religiosidad popular, y cuenta con la participación de docentes y alumnos universitarios.

Lo encabezan Carlos Mario Moreno (subdirector del Instituto), José Juan García y Fredi Martín Varas. El cuerpo de investigadores y colaboradores se completa con un cuerpo de docente integrado por los profesores Amalia Ferrari, Alicia Zárate, Edith Herrera, Ramón Mercado y Jorge Delgado, bajo el marco directivo general de Silvana Frau, al frente del Instituto de Historia Regional y Argentina Héctor Arias. Y también por estudiantes universitarios y pasantes: Gabriel Flores, Hernán Carrizo, Joaquín González, Sara Ortiz y Alejo Sáez Mallamaci, quienes realizan tareas operativas de campo en los repositorios históricos.

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