Desde hace tiempo tanto desde la órbita pública como privada de la provincia se realizan acciones y gestiona distintas propuestas con el propósito de acercar a la comunidad las riquezas y bondades que regala la provincia en el aspecto gastronómico. Productos regionales, materia prima de primera calidad y recetas que hablan de San Juan son los ejes del emprendimiento gastronómico de Rodrigo Monserrat, un joven sanjuanino que ante la carencia de opciones decidió apostar por la alta cocina local.
Todo comenzó hace más de un año, cuando junto a Diego Ruiz le dieron forma al proyecto “Mansa Data”, una iniciativa a desarrollar en redes donde recorrían distintos locales gastronómicos de la provincia y compartían sus delicias y recetas distintivas. “Detecté que había mucha gente que venía a San Juan y no sabía dónde comer comida típica de la provincia, de cocina elaborada. A la vez tampoco había tantas opciones que apuntaran a lo local, había algo que no se estaba cubriendo y quisimos armar algo lindo con impronta sanjuanina”, destacó Rodrigo en contacto con DIARIO DE CUYO.
Fue así que, aprovechando un terreno familiar que no se usaba en el que había un salón decidió abrir las puertas de Chuchoca, un restaurante con cocina 100% sanjuanina, apuntando no solo la incorporación de recetas tradicionales y locales, sino también a poner en valor cada aspecto que se pueda de San Juan, desde su historia, territorio y obviamente, sus sabores.
Un nombre que invoca a la cultura huarpe y las mutaciones hasta encontrar la sinergia entre el local y el público
El local nació en julio del año pasado y para ser lo que es actualmente, pasó por varias modificaciones y adaptaciones. Sin embargo, algo que no se tocó desde su inicio fue el nombre que, siguiendo con la línea del emprendimiento, busca reflejar la identidad de San Juan.
Chuchoca es una palabra que proviene de la lengua huarpe y se refiere a una harina a base de maíz, que previamente era cocido y secado al sol o en hornos de barro. La chuchoca les permitía conservar el grano durante el invierno y consumirlo molido en guisos y sopas, por ejemplo. “Nosotros hacemos mucha referencia a la sustentabilidad de los pueblos originarios y por eso elegimos el nombre”, explicó Rodrigo.
En un inicio, cuando arrancaron con la actividad, la propuesta consistía en un menú de degustación con pasos y disposición en mesas compartidas. Sin embargo, la metodología implementada no era acompañada por la clientela.
“Nos quedamos con una gran parte del público afuera. De apoco fue cambiando eso, ahora tenemos mesas individuales, tenemos un menú a la carta y degustación que está pensada al estilo alta cocina, contando parte de la historia. Hablamos de los pueblos originarios, etapas que marcaron un cambio importante en la provincia lo que derivó en un cambio de comer del sanjuanino, hasta el San Juan actual”.
El uso de productos locales se observa en los ingredientes utilizados para la preparación de cada plato. Quinua, algarrobo, pistacho, frutas de estación, maíz, olivo son parte del menú. La infraestructura y la decoración también mantiene una impronta local.
La intervención de artesanos locales le brinda un aspecto cálido y le da un valor agregado al espacio que nació con la ide que los sanjuaninos puedan conocer las bondades y maravillas de su tierra.
Nuevas propuestas y una mirada en donde el sanjuanino se lleva más que un buen comer
“Al sanjuanino se lo trata como si fuera un turista, compartiendo su provincia desde la comida, el territorio y la cocina. La idea es que el sanjuanino conozca, para que cuando salga se lleve algo para contar”, aseguró Rodrigo.
La cocina está comandada por la chef Gabriela Noroña, bicampeona del Torneo Provincial de Chef, un certamen que precisamente pone en valor los sabores sanjuaninos. El uso de ingredientes locales y la investigación detrás de sus características gastronómicas permiten la elaboración de platos que hablan de la provincia en bocado.
Actualmente el espacio habilitó una cava donde la localía gana presencia con vinos de los valles sanjuaninos, con el propósito de seguir la misma impronta: que cada persona no solo tenga la posibilidad de probar la bebida, sino de conocer sus historias y vivir la experiencia de otra manera.
“Lo que buscamos es ser el primer lugar que la gente recomiende. Posicionarnos en ese lugar, que la gente sepa que es y lo que hace por San Juan. Hoy nuestro propósito es llevar la provincia hacia un nivel más alto desde lo gastronómico y turístico. San Juan nunca fue tenida en cuenta desde ese punto de vista, y es el que queremos potenciar”, concluyó Rodrigo Monserrat.